Una nueva luz de alarma se encendió en el Banco Central luego de que se confirmara que, este año, la entidad financiera perdió 2.166 millones de dólares en materia de reservas internacionales, a raíz de las intervenciones en el mercado y el pago de deuda y, según algunos analistas, 2011 podría ser el primer año con caída de reservas desde 2002.
En este sentido, no son pocos los expertos que aseguraron que el fenómeno se debe a factores tales como la dolarización de carteras -propia de años electorales- y al pago de deuda. Asimismo, otras variables que incidieron en la caída se relacionan con la variación de monedas, oro y títulos en los cuales se invierte.
Cabe destacar que las reservas habían superado los US$ 50.000 millones por primera vez el 12 de marzo de 2008, un día después de la resolución 125 que procuró fijar un esquema móvil para las retenciones a la exportación de granos.
Suben las tasas de interés
En este contexto, los plazos fijos sintieron los coletazos de la sostenida erogación de divisas y crecieron en 1,5 puntos sus tasas en pesos, hasta llegar al 12,7% anual. Según un informe del Ieral, el instituto de la Fundación Mediterránea, “la tasa que pagan los plazos fijos en pesos mayoristas creció alrededor de un punto y medio porcentual entre junio y agosto, alcanzando un máximo de 12,7% nominal anual”.
“Por su parte, en el caso de los depósitos a plazo minorista en pesos, la tasa también subió, aunque en menor proporción, ubicándose en torno al 10,2% anual”, agregó el documento.
Por otra parte, especialistas en el tema aseguraron que la salida de divisas habría rozado la cifra de unos US$ 2.500 millones en agosto, a los que se sumarían otros 2.000 millones de julio y a los US$ 9.800 millones informados por el Banco Central para el primer semestre, alcanzando una cantidad de US$ 14.000 millones.
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