Según los vecinos, los asaltos aumentaron un 50% en el barrio durante los últimos dos meses. "Vivimos con miedo", admitieron. Y reclamaron mayor presencia policial para combatir la inseguridad.
Preocupados por la inseguridad, los vecinos de Bosque Alegre mantuvieron ayer una reunión en la sociedad de fomento del barrio.
"Señora necesitamos ingresar a su casa porque estamos buscando a un delincuente". Vestidos de policías, los ladrones simularon realizar un procedimiento y engañaron a la mujer. La puesta en escena no duró demasiado: los asaltantes desvalijaron la vivienda en pocos minutos.
El caso, que ocurrió la semana pasada en el corazón del barrio Bosque Alegre, no es aislado. Según los vecinos, los robos crecieron un 50 por ciento en la zona durante los últimos dos meses. "Vivimos con miedo", admitieron los habitantes.
Los asaltos generan preocupación en la ciudad. A tal punto que el propio intendente Gustavo Pulti reconoció que la inseguridad es "el reclamo más insistente" de los marplatenses. "Nuestros vecinos piden más seguridad y el Gobierno acompaña esos reclamos. Queremos una presencia decidida, comprometida y fuerte en la prevención del delito", sostuvo. Y enseguida agregó: "Nadie quiere que se resigne la tranquilidad, tanto la de los chicos que van a la escuela como la de los abuelos que salen a hacer compras, tanto la de la gente que va a trabajar como la de las amas de casa que atienden las necesidades de la familia. Nos están haciendo saber con mucha claridad que la principal preocupación es la que tiene que ver con mejorar las respuestas en materia de seguridad".
Alarmados por el crecimiento de los asaltos, los vecinos de Bosque Alegre mantuvieron ayer una reunión en la sociedad de fomento del barrio. La postura fue unánime: reclamaron mayor presencia policial y afirmaron que los delincuentes cuando son detenidos "entran por una puerta y salen por la otra". Además admitieron que viven con temor y pidieron a las autoridades que tomen cartas en el asunto para combatir el delito. "En el barrio la principal problemática es el hurto y el arrebato en la calle", dijo el presidente de la asociación vecinal, Luis María Montes de Oca.
En Bosque Alegre, un barrio donde viven unas 2.200 personas, las quejas se multiplican por el funcionamiento de la línea de emergencias 911. "El sistema de recepción de llamadas no anda bien, deja mucho que desear", manifestaron los vecinos.
En diálogo con LA CAPITAL, Montes de Oca explicó que el objetivo de la reunión fue coordinar acciones para combatir el delito. "La idea es vigilarnos entre nosotros mismos, ya que la policía hace lo que puede con las herramientas que tiene", expresó.
Los vecinos reclamaron que se cumplan las leyes y muchos se pronunciaron a favor de bajar la edad de imputabilidad de los menores. "Hay que modificar algunas normas que se quedaron atrasadas en el tiempo. No podemos seguir viviendo de esta manera, siendo rehenes de la delincuencia", coincidieron.
El reclamo de Bosque Alegre se suma al de los vecinos de los barrios Santa Rita y Santa Mónica, que se juntaron en la esquina de Camusso y Magallanes para pedir mayor seguridad. ?Ya hicimos el reclamo ante la policía, los jueces y los políticos. Ellos nos dieron explicaciones, pero nosotros queremos soluciones?, enfatizó Norberto, uno de los vecinos que participó de la manifestación.

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