Estudios privados aseguran que uno de cada dos chicos que empieza el secundario, no lo termina. La situación socioeconómica, la desmotivación y el embarazo precoz son los principales causales del abandono. La situación en Junín, según la directora Gladys Prieto.
En nuestra región sólo cuatro de cada diez alumnos que terminan el primario llegan a graduarse en el secundario, según las cifras que maneja la misma entidad.
Estos datos no sorprenden a docentes, padres y alumnos, quienes consideran que detrás de las deserciones del secundario los principales motivos son la desmotivación, la necesidad de trabajar y el embarazo adolescente.
Desde Proyecto Educar 2050 se apunta a dos razones principales: la situación socioeconómica, que lleva a muchos chicos a priorizar el trabajo por sobre el estudio. Y el aburrimiento.
Desde la Asociación Civil Proyecto Educar 2050, su titular, Manuel Alvarez Tronge, dice que el cuadro se agrava “si se unen estas cifras a otro dato más fuerte que habla del deterioro de la calidad educativa registrado en el país y que queda reflejado en las últimas ediciones del Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, más conocido como Informe Pisa por sus siglas en inglés, que es llevado a cabo por la OCDE”.
Según ese informe, la calidad educativa del país, medida a través de la comprensión lectora de los alumnos, se encuentra hoy en el puesto 58, en una lista integrada por 65 naciones.
Tronge destaca que la crisis que vive la educación argentina va más allá de un gobierno y aún, de un sistema educativo y que el deterioro de estos indicadores se inició hace alrededor de 20 años.
Para el dirigente “uno de los principales déficits que se detectan es la falta de un plan integral de educación. Por caso, en los últimos años, la inversión educativa en la Argentina creció de un 3 a un 6,4% del PIB. Y sin embargo, las medidas que se toman son parciales y no resuelven el problema”.
En Junín
En diálogo con DEMOCRACIA, la directora de la Escuela Secundaria Nº 1, Gladys Prieto, relativizó las cifras difundidas por la asociación civil e indicó: “Si bien es cierto que hay algunos chicos a los cuales cuesta retener en el sistema, no es un número demasiado elevado. Hay muchos chicos que han pensado en dejar, pero que ante una respuesta que dé solución a los problemas que lo obligaron a desertar, vuelven”.
Según la docente, las escuelas de la Provincia cuentan con una variada gama de herramientas para motivar a los chicos y hacer que vuelvan a las escuelas.
“Con esos chicos se trabaja en forma individual para diseñar un formato que dé respuestas a la realidad que están viviendo, al menos transitoriamente. No podemos modificar situaciones familiares, pero sí acercar propuestas”, afirmó.
En cuanto a los motivos que presentan los alumnos que deciden –o deben- desertar, dijo que muchas veces están relacionados con la sobriedad.
“Algunos dejan porque han recursado. Pero eso lo podemos trabajar desde los distintos equipos”, sostuvo y agregó: “Y si un chico no puede venir por la distancia, hablamos para que se pase a otra escuela”.
“En todos los casos podemos intervenir, para tratar de modificar la situación”, dijo y llamó a los docentes y los padres a trabajar juntos para que no se vulneren los derechos de los adolescentes.
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