El Concejal Mario Rodríguez, ante la denuncia efectuada por vecinos del Barrio El Sosiego relacionada con una tala indiscriminada de árboles, presentó un Proyecto por el cual solicita al Departamento Ejecutivo informe los controles efectuados en el Barrio respecto a las solicitudes de poda y/o tala de árboles en el lugar. Asimismo que informe si se cumple con las disposiciones vigentes relacionadas con la poda por parte de los vecinos.
En el extremo norte del partido de General Pueyrredon, en inmediaciones a Estación Camet, el patrimonio forestal se encuentra amenazado. Donde antiguamente se encontraban más de 40 especies distribuidas en frondosos terrenos que eran visitados por distintas aves migratorias, hoy yacen metros y metros de suelo árido, transformados en lotes en venta.
Según relatan los propios vecinos, la tala de árboles comenzó a desarrollarse para ganar espacio para la construcción de nuevas viviendas, aunque “nunca se reforestó”. Además, la venta de leña “sin control” se instaló como una práctica habitual entre algunos oportunistas de la zona.
Los residentes del lugar explicaron que la situación comenzó a agravarse cerca del 2005, pero fue recién hace dos años, con la llegada del gas natural, que El Sosiego duplicó su población y llegó a perder “más del 50 % de sus árboles”. Además manifiestan “hace tiempo que se otorgan permisos para que se pode, pero en realidad se termina talando”, por lo que elevaron cartas a distintas áreas del Municipio con las firmas de decenas de vecinos, que “no tuvieron respuesta”. Si bien el principal argumento para tumbar los árboles sería la necesidad de “ganar” espacio para edificar, los damnificados sostienen que la zona “podría crecer urbanísticamente sin la necesidad de deforestar como está ocurriendo”.
El barrio corresponde a la delegación Sierra de los Padres, pero sostienen que no han logrado que se realicen inspecciones y se detenga esta tala sin control. Por ello, para frenar la “indiscriminada” deforestación de El Sosiego, los residentes de la zona exigen que los permisos de poda se otorguen responsablemente, que se realicen inspecciones regularmente y se revea la posibilidad de instalar la figura del guardaparque en el barrio, rol que los propios vecinos estarían dispuestos a asumir. Igualmente manifiestan que “sería importante que la gente dedicada a las tareas de poda sea matriculada y no que sea cualquier persona”. A su vez indicaron que “quienes talan le ponen algo a las raíces para secarlos y después tumbarlos, o bien los queman o los van descortezando”.

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