Paolo Rocca, de Techint, y Arturo Acevedo, de Acindar, anticiparon una desaceleración de China que derramaría acero en el país. La producción creció 15%
Hombres de negocios, analistas siderúrgicos y especialistas en estadísticas sectoriales señalaron un mismo punto de incertidumbre: el menor crecimiento de las economías de los países centrales, y en especial de China, pueden disminuir la demanda de acero en esos centros de consumo y ocasionar una invasión de producto en Latinoamérica. Especialmente de productos industrializados que usan al acero como materia prima.
El primero en alzar la voz de alerta fue nada menos que Paolo Rocca, presidente de la Organización Techint, titular saliente de la Asociación Mundial del Acero y uno de los hombres fuertes del negocio en el mundo. “En el sector del acero el peso de China introduce un factor de volatilidad adicional: consideren que para el año que viene China prevé un crecimiento de sólo el 3,5% en la demanda interna de acero. Si esto ocurre, después de 10 años de crecimiento a un promedio del 16% por año, vamos a ver otras consecuencias en exceso de capacidad, consolidación, precios de los insumos, desbalance en el comercio mundial”, enumeró ante un millar de personas que escuchaban atentas.
Los dueños de la producción de acero en el mundo estarán esta semana en Buenos Aires discutiendo el tema. Unos 1.300 delegados de países como Bélgica, Brasil, Japón, China, Suiza, Alemania, Canadá, España, México y Reino Unido, entre otros orígenes, participan del encuentro que se desarrolla en el Hilton.
Otro de los hombres fuertes de la plaza local que no ocultó su preocupación es Arturo Acevedo, presidente de Acindar. Ante la consulta de El Cronista, reconoció que “el mercado interno está bien”. Lo demuestran los números de Acero Argentino –así se rebautizó el Centro de Industriales Siderúrgicos–, según los cuales la producción llegará este año a las 5,182 millones de toneladas y saltará en 2011 hasta las 5,303 millones, un 2,3% más. Pero de inmediato enfocó sus palabras en el contexto global: “El problema es que hay un exceso en la producción mundial de acero, algo que puede tener cada vez más impacto en la Argentina. Latinoamérica va a ser muy agredida por las importaciones. Para hacerles frente hay que ganar en competitividad”, pronosticó.
Daniel Novegil, CEO de Ternium (una de las empresas de Techint) y próximo presidente de Ilafa, agregó otro dato: “El ingreso per cápita de Latinoamérica es el doble que el de China, pero la región consume menos de la cuarta parte (de acero) que el gigante asiático”. Las preocupaciones por una avanzada de productos del gigante asiático no es exclusiva de la industria doméstica. El mes pasado la Cámara de la Industria del Acero en Brasil (IABr) alertó al gobierno de Lula sobre el aumento exponencial que estaban sufriendo las importaciones en el Mercosur (en el tercer trimestre habían duplicado en ese país a las de todo el año 2009).
Un hombre de contacto frecuente con el Gobierno de Cristina Fernández reconoció, con pedido de reserva, que la industria está alerta para impedir un aluvión de importaciones. “Tenemos que estar juntos, Gobierno y sector privado, para evitar la llegada masiva de productos del exterior”, arengó.
“Año tras año América latina crece como mercado para las exportaciones indirectas de acero de China, en lugar de competir para satisfacer la propia demanda interna y la de los países en crecimiento”, resumió .


Comentá la nota