La situación es caótica, tanto para el consumo humano como para la actividad agro-ganadera, lugares como La Majada, El Sauce, San José, Cañada de Ipizca, El Mojón, entre otras localidades.
Las vertientes perdieron su capacidad de provisión, lo que a su vez genera que los ríos que alimentan del vital elemento a las poblaciones por donde surcan estén quedando secos.
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