En las últimas semanas se registraron varios casos en el edificio de la Escuela Nº 1 ubicado en Merced y Bartolomé Mitre, que alteraron las clases en diferentes turnos. Todas fueron falsas alarmas. Investigan el origen de las llamadas telefónicas.
Sin embargo, en las últimas semanas se registraron varios hechos de estas características en el edificio de la Escuela Nº 1 ubicado en Merced y Bartolomé Mitre, que alteraron las clases en diferentes turnos, motivando la preocupación del alumnado, auxiliares y personal docente.
En todos los casos se trató de una falsa alarma, pero esa “picardía” agotó la paciencia no sólo de las autoridades de las instituciones educativas que funcionan en el edificio sino también de las fuerzas de seguridad que deben desalojar las instalaciones y convocar a personal especializado, muchas veces proveniente de otra ciudad, para revisar el establecimiento en busca de un explosivo.
Esta situación motivó el inicio de investigaciones para tratar de determinar el origen de las llamadas telefónicas, teniendo en cuenta que existen herramientas para rastrear desde dónde se realizó el llamado.
Amenazas
En la jornada del miércoles hubo dos amenazas de bomba en el mencionado edificio, una durante el turno mañana y la otra en el turno noche, lo cual afectó el desarrollo de las clases en el retorno del fin de semana largo y perjudicó a los alumnos que eran totalmente ajenos a la situación.
Sin embargo, los hechos registrados el miércoles no fueron aislados. La semana pasada también hubo amenazas de explosivos que repercutieron en la actividad diaria. En todos los casos se dispuso la evacuación total de las instalaciones, para luego comprobar que se trataba de una falsa alarma. Una vez más las bromas de mal gusto trastornaron el ritmo habitual de las instituciones educativas y lamentablemente la jornada escolar prácticamente quedó perdida.
Las autoridades lamentan que este tipo de amenazas terminan movilizando a efectivos de diversas reparticiones, que por norma tienen que verificar que no exista peligro y en definitiva dejan de atender otras funciones en su tarea cotidiana.
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