La obra iba a ser inaugurada por Juan Schiaretti, pero los trabajos están suspendidos. Los intendentes reclaman a la Provincia el pago de más de 7 millones de pesos.
Los intendentes de Benjamín Gould, Canals, Arias, Alejo Ledesma, Guatimozín y Cavanagh ya se han cansado de gestionar ante el gobierno de Córdoba el pago de los 7 millones de pesos comprometidos para finalizar la obra, pero la respuesta es siempre la misma: no hay fondos porque la Nación adeuda más de 1.700 millones de pesos de la Caja de Jubilaciones y de otros emprendimientos públicos.
En consecuencia, la finalización del gasoducto quedará seguramente en manos de la nueva gestión que encabezará José Manuel de la Sota, ya que en tres semanas que restan de la administración Schiaretti difícilmente se entregarán los 7 millones que restan para la instalación de las distintas plantas y estaciones reductoras de presión.
Si bien las cañerías troncales del gasoducto ya fueron colocadas en su totalidad, la obra principal no puede concluirse puesto que faltan los equipos mencionados en cada uno de los pueblos. Si esas instalaciones resulta imposible avanzar con la concreción de las redes domiciliarias destinadas a llevar el gas a cada una de las familias involucradas.
De los 45 millones de pesos que terminará costando este gasoducto y las estaciones de rebaje, la Nación y la Provincia ya desembolsaron 38 millones, restando los 7 mencionados que fueron prometidos por el Estado cordobés meses atrás.
Además de la incertidumbre que existe sobre la finalización de la red troncal del ducto gasífero, entre los integrantes del Ente Intermunicipal Ruta 8 existe otro gran interrogante pues se desconoce quién actuará como subdistribuidor, administrando el gasoducto y proveyendo del servicio a las más de 25 mil personas involucradas en el emprendimiento.
Obra estratégica
Para los jefes comunales contar con esta infraestructura es fundamental para asegurar la radicación de nuevas industrias en la región y para abaratar los costos para las distintas familias.
Schiaretti había prometido inaugurar en su totalidad el gasoducto en diciembre, antes de dejar el cargo, pero por lo que afirman los intendentes, este anuncio difícilmente se podrá concretar porque faltan instalar las cámaras reductoras de presión.
Mientras no esté completada esta obra, los jefes comunales no avanzarán con la licitación de las obras de redes domiciliarias.
En forma paralela, enfrentan en cada pueblo los cuestionamientos de los vecinos cansados de esperar durante más de 15 años esta obra clave para el desarrollo regional. Si los plazos se estiran difícilmente el gas llegará a las diferentes familias antes del próximo invierno con todo lo negativo que esta postergarción implica.


Comentá la nota