Así lo advirtió la doctora Alicia Brunet anoche en AVC Noticias. Sostuvo que la población enfrentó una catástrofe natural que produjo un cambio inesperado que afectó las vidas. Recomendó buscar ayuda profesional.
Dijo que “de acuerdo al contexto familiar, a los apoyos que podamos tener, a la forma que podamos reaccionar, y como es un corte que se produce en un momento cualquiera de la vida, a veces te agarra mal parado, mejor parado o en un momento bárbaro, y si bien nos afecta a todos, te va a afectar más o menos según las armas que vos tengas en ese momento”.
Brunet dijo que estuvo internada en Buenos Aires por este tema. El diagnóstico fue de estrés postraumático o depresión reactiva que es lo mismo… “Y yo dije: ¿por qué si yo pude con otras cosas en mi vida tan duras, más difíciles que esto y por qué con esto no pude? Y era fácil la explicación. Me decían, Alicia nada más y nada menos porque estuviste en una catástrofe natural”, contó la doctora.
“Y entonces empecé a ver qué se entiende por catástrofe natural. Y una catástrofe natural es la energía de la naturaleza, que se concentra en el tiempo y en el espacio cambiándonos nuestro hábitat de un momento para otro, como que no nos da tiempo de reacción. Entonces se produce un cambio inesperado, que no sólo afecta nuestra vida, si no que afecta a la vida de nuestros semejantes”, indicó.
“Partiendo de que es una catástrofe natural se puede entender que eso sí o sí nos va a movilizar desde el punto de vista psíquico, desde el punto de vista del alma, de lo afectivo. Nada está normal”, añadió.
Es sano hablarlo
Dijo que “nosotros, que venimos de una generación que parece que de esto no hay que hablar y a mí me parece que lo más sano es que hablemos de esto, porque está en juego nada más y nada menos que la salud psíquica de la población de Villa La Angostura”.
“Para colmo una catástrofe natural como un terremoto, o un tsunami son unos minutos y pasa. En cambio, el volcán sigue en erupción y esto nos pone en un estado de vulnerabilidad especial, en un estado difícil de hacer proyectos a corto mediano y largo plazo. Y cada uno, como es un corte abrupto que se produce en la vida, va a reaccionar también además de su genética y de su capacidad de adaptarse a situaciones nuevas, va a reaccionar de acuerdo al momento que está viviendo en su vida”.
“Estamos colocados en una situación de incertidumbre permanente en todo sentido y eso nos pone en un grado de vulnerabilidad muy alto y de acuerdo al contexto familiar, a los apoyos que podamos tener, a la forma que podamos reaccionar, y como es un corte que se produce en un momento cualquiera de la vida, a veces te agarra mal parado, mejor parado o bárbaro, y si bien nos afecta a todos, te va a afectar más o menos según las armas que vos tengas en ese momento”, afirmó Brunet. Dijo que “lo importante es que estemos todos atentos”.
Casos
Contó que se le acercó mucha gente contándome experiencias terribles. Chicos que no quieren salir de la casa, chicos que están con adicciones y que eran excelentes chicos y que antes no tenían ese problema. Adultos que están con fobias, depresiones de diferentes tipos, neurosis.
“Estoy de acuerdo que las palabras curan, que la terapia ayuda, que el yoga, la meditación y todo lo que queramos sumar bienvenido sea, pero cuando hay una enfermedad de la psiquis no alcanza eso y desgraciadamente parece que de eso no queremos hablar”, planteó.
“Y necesitamos en ese caso recurrir a la persona idónea, competente, a la persona que está formada, sin miedo, sacándonos los mitos de encima y buscar una ayuda psiquiátrica”, sugirió Brunet.
Explicó que “la depresión o el shock postraumático es la incapacidad del cerebro de adaptarse a esta situación nueva que se está produciendo”.
Comentó que “cuando ese estrés se hace constante y está la incertidumbre, ese estado de estrés se va haciendo un poquito más crónico y nos va provocando un desgaste, un sentimiento muy especial del no poder, del no llego”.
Consideró que “cuando uno cree que está todo bien y se siente aparentemente bien y el medio, la familia, los amigos empiezan a notar conductas distintas, ellos van a tener que llevarlo o ser más drásticos, acompañarlo, obligarlo a que busque esa ayuda”.
Es gradual
Dijo que “esto es gradual y uno va cayendo como en pozo donde siente que cada vez puede menos. Pero como el cerebro es tan complejo y las personas somos tan complejas, también es compleja la forma de reaccionar”.
Indicó que “el estar triste es normal en una situación de angustia, si esa tristeza se prolonga más de lo habitual tenemos que prestar atención, si de repente estoy demasiado ansioso, o duermo más, son muchos los síntomas, de repente puede ser que coma más, como que busque una adicción en la comida, o en el alcohol, o en la droga, o que esté muy disperso, muy introvertido, estoy metido en mi mismo con mi dolor, con mi angustia, con el dolor de mi alma y no puedo ni siquiera expresárselo a los demás. O de repente esto de querer hacer y no poder. O peor todavía, ni siquiera tener ganas, no tener voluntad”.
Brunet dijo que “si nosotros vamos a las personas adecuadas y buscamos al ayuda adecuada, no solamente nos vamos a curar sino que vamos a disminuir nuestro sufrimiento y el de las personas que nos acompañan”.
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