Preocupa la formación de un basural clandestino en la zona norte

Preocupa la formación de un basural clandestino en la zona norte
En varios lugares periféricos y caminos rurales del Partido, se puede advertir la presencia de focos infecciosos originados por la desidia de los ciudadanos.
Si bien la recolección de los residuos sólidos urbanos en nuestra ciudad está bien realizada y organizada, en Pergamino, como en la mayoría de las localidades, continúa utilizándose la práctica inadecuada de arrojar desperdicios a cielo abierto contaminando el medioambiente.

Pese a la campaña de limpieza de los basurales, el incremento de los controles y la presencia de inspectores del área de servicios en los sectores previamente identificados para multar a los vecinos que arrojen residuos en sitios prohibidos, esta práctica no se detiene.

En la ciudad existen varios basurales clandestinos a cielo abierto de considerables dimensiones, como así también focos infecciosos al costado de los caminos periféricos.

Uno de los más significativos está ubicado sobre Merlino, entre Champagnat y la ruta Nº 32, al lado del estadio del Club Atlético Douglas Haig. Ahí se pueden ver bolsas de nylon con residuos domiciliarios, botellas de plástico, pañales descartables, ramas y escombros, entre otros productos contaminantes y la lista continúa con una gran variedad de desechos orgánicos e inorgánicos.

Esta práctica contribuye a la proliferación de insectos y alimañas como ratas, moscas y mosquitos, que encuentran refugio y alimento dentro de ellos; genera mal olor que se expande varias cuadras a la redonda; afean la fisonomía urbana, y atentan contra la salud.

Operativos

En la última semana la cuadrilla de recolección de ramas, escombros y residuos voluminosos, estuvo abocada a la tarea de limpiar “microbasurales” -entre domésticos y públicos, por sus dimensiones- en distintos sectores de la ciudad.

Sin embargo, estos trabajos nunca serán suficientes si los propietarios de terrenos no cumplen con su obligación de cercarlos y mantenerlos libres de malezas y deshechos. Es importante que el vecino damnificado por estos otros vecinos desaprensivos notifiquen a las autoridades en caso de verificar la formación de basurales clandestinos, aunque en ese caso, por tratarse de una propiedad privada, no corresponde al Municipio su limpieza sino la intimación al titular so pena de ser multado.

Focos de infección

Con realizar una recorrida en la periferia de nuestra ciudad se pueden advertir depósitos de basura tanto en barrios como en medio del campo.

Los factores que dan origen a estos basurales son varios, pero es difícil encontrar razones para justificar estos maltratos a la naturaleza. Generalmente personas inadaptadas se dirigen hacia las afuera de la ciudad con sus vehículos, abren el baúl y arrojan su basura para que otros la padezcan.

Lo que llama aún más la atención es que la mayoría de las personas es consciente de que está perjudicando el ambiente y aún así lo sigue haciendo.

Lo cierto es que la desidia de la gente es la principal causa de la proliferación de basurales clandestinos, ya sea, en medio de la ciudad como en las zonas rurales.

Problemas

Los resultados de estos focos infecciosos de contaminación están a la vista y son conocidos por todos, sin embargo, esta práctica continúa y el resultado está a la vista. Entre otras cosas estos puntos contaminantes generan problemas de salud a las personas que frecuentan los basurales procurando encontrar algún material de valor en el mercado que les permita sobrevivir o que les sea de utilidad como muebles, ropa, calzado, juguetes, metales, vidrios, papel y cartón, latas y plásticos, entre otras cosas; emisión de contaminantes gaseosos por la continua quema pudiendo alcanzar la zona urbanizada según la dirección del viento y esparcimiento de los componentes livianos de la basura en zonas aledañas al basural por acción del viento.

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