El legislador rionegrino Ademar Rodríguez resaltó que Neuquén arroja a las aguas lo que transportan 300 camiones atmosféricos por día. La información fue brindada durante un encuentro en Viedma. Las consecuencias son sufridas por las ciudades de Cipolletti y Allen.
La mayor concentración se da en la zona comprendida entre Cipolletti y Allen, mientras que en el resto del curso del río Negro, la contaminación disminuye por la autodepuración de las aguas, se aclaró.
El autor inicial de la propuesta legislativa, Luis Bardeggia, de Foro Rionegrino, indicó que desde hace un año y medio recibió distintas inquietudes de vecinos preocupados por aspectos relacionados con la contaminación de los ríos de la región y aseveró que “hubo un amparo ambiental porque cinco o seis empresas vertían líquidos en el Canal de los Milicos”.
“En Cipolletti hemos perdido el área de balneario y la gente no se mete al río”, remarcó Bardeggia. “Es evidente que la cuestión de la calidad del agua de los ríos de la región se ha instalado en la gente y en instituciones y ya se presentaron tres amparos ambientales”, agregó.
Trabajo conjunto
La intención de crear una comisión legislativa interprovincial fue comunicada a los diputados neuquinos. El propósito es poder analizar en forma conjunta la legislación que existe en materia de aprovechamiento y preservación de los cursos hídricos de la región.
“Es necesario revisar al actual marco legal y poner atención en la explosión demográfica que se registra en los últimos 20 años y, en algunos casos, hay ciudades que han sobrepasado los esquemas de planeamiento urbano y las prestaciones de servicios básicos, como el agua. Los dos ríos que vienen de Neuquén traen muchas cosas”, señaló Bardeggia.
Por su parte, el titular de la comisión especial de Aprovechamiento Integral de los Recursos Hídricos de Río Negro, el radical Adrián Torres, consideró importante la participación de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) en este debate y afirmó que, según datos de ese organismo y del Departamento Provincial de Aguas, el río Negro “tiene muy poco grado de contaminación”.
Torres afirmó: “hay que poner énfasis en trabajar para que todas las localidades rionegrinas ribereñas puedan tener sistema de tratamiento de los efluentes”.
Por su parte, el legislador Luis Bonardo (Foro Rionegrino) dijo que “la sensación de la gente es que no hay ningún organismo que cuide los recursos hídricos” y señaló que “en Choele Choel se vuelcan residuos al río Negro”, pero no dio precisiones.
Una situación que exige un control
Lejos de sorprenderse por las declaraciones del diputado Ademar Rodríguez, una de las integrantes de la Asamblea por la Sanidad de los Ríos, una organización no gubernamental que reúne a vecinos de las provincias de Río Negro y Neuquén, destacó que no desconocían el excesivo derrame de líquidos cloacales por parte de la vecina provincia y que esa situación se repite en otros puntos de la zona. Claudia Czertok es directiva de una escuela en Viedma y trabaja desde hace tiempo en Sanidarios, la ONG que sigue de cerca la contaminación de los ríos Limay, Neuquén, Negro y otros afluentes.
“Hay que pensar en la cantidad de población de Neuquén y que todos esos efluentes crudos van al río”, indicó Czertok, quien después recordó la imposibilidad de bañarse en los balnearios de la isla Jordán.
Para la docente rionegrina, deben revisarse los informes oficiales que niegan la contaminación y comprobar “dónde se toman las muestras, ver lo que se tira y no recoger muestras cuando todo está diluido”.
En forma de advertencia, Czertok planteó situaciones extremas como la vivida por Viedma, en el 2007, cuando la planta de tratamiento de líquidos cloacales quedó fuera de servicio.
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