Preocupa la concentración de tierras en la Meseta de Somuncura y se duda del origen de los capitales

Viedma.- (APP) En Río Negro preocupa la concentración de tierras producida en los últimos años, proceso que ha estado ligado en gran medida a la venta de tierras fiscales, que para las actuales autoridades está llena de irregularidades. Más allá de casos emblemáticos en la Zona Andina preocupa especialmente lo que pasa en la Meseta de Somuncura donde uno de los protagonistas sería el polémico Nicolás Van Ditmar, administrador de Lago Escondido (Hidden Lake) y mano derecha del inglés Joe Lewis.
No es un dato menor en momentos en que se acaba de transformar en ley el proyecto que limita la tenencia y adquisición de tierras por parte de extranjeros. El ministro de Producción, Luis Bardeggia, confirmó a la agencia APP que por directivas del gobernador Carlos Soria “vamos a comenzar a revisar todo lo actuado” en la venta de tierras fiscales en los últimos años e indicó que a las denuncias que ya como legislador venía realizando de tierras invalorables a precios irrisorios en la Zona Andina se suman casos en la Meseta de Somuncura “de superficies que son realmente importantes” a “9,18 pesos la hectárea”.

Hace unos meses atrás, en una entrevista que le hizo esta agencia, el productor y operador de lana de Valcheta, Ángel Lucero, dio el alerta: “la Meseta de Somuncura prácticamente se ha vendido toda, ya no hay pobladores, vendieron y se fueron, y eso fomenta la plaga, el zorro colorado; hay una concentración en pocos propietarios”.

Bardeggia posteriormente reconoció las ventas irregulares de tierras fiscales en la Meseta de Somuncura, “a un precio vil”, tal como lo señaló el propio gobernador Carlos Soria en su primer discurso de asunción del cargo.

Ratificó el titular de la cartera de Producción que “habría lamentablemente adjudicaciones en la Meseta de Somuncura de superficies que son realmente importantes a valores que en los casos anteriores decíamos que eran irrisorios pero nunca habían sido de 9,18 pesos la hectárea, tan bajos”.

Adelantó a la agencia APP sobre estos casos en la Región Sur que los compradores “son de la provincia de Río Negro”, pero no quiso dar detalles hasta no completar toda la información y decidir los pasos a seguir.

De acuerdo a una investigación de la periodista Susana Lara* esos capitales en realidad no serían nacionales o se trata de testaferros.

Reveló que a principios de 2008 circuló desde Viedma un informe elaborado por un abogado del fuero local, quien recorrió personalmente algunos sectores de la meseta, y del diálogo directo con los pobladores pudo establecer por entonces:

* 36.000 hectáreas compradas a A. Cecci, establecimiento Cerro El Puntudo y anexos;

* 7.400 hectáreas que fueron de Juan R. Asconapé con la importante laguna El Paraguay;

* un campo comprado a Emir Mussi, atravesado por el Arroyo Valcheta, en proximidades del paraje Chipauquil;

* otros campos comprados a Mussi y Echevarría;

* y gestiones para adquirir los campos de la familia Pazos, que contiene la bellísima Laguna Azul, 50 km. al sur de Chipauquil.

“En noviembre de 2003 según Horacio Montes, encargado del establecimiento “Cerro el Puntudo” adquirido por Somuncura-Patagonia S.A., de capitales franceses, esta firma llevaba compradas 120.000 has. en la meseta y aledaños”.

Lara afirmó que “a la vez se conocía la presencia de Van Ditmar por el borde oeste, en El Caín”.

Informó que se pudo establecer la existencia de al menos dos firmas del mismo origen con operaciones en la meseta de Somuncura: Somoncura Patagonia SA y El Tomillal SA, conocidos popularmente como “de los franceses”.

Otras revelaciones del artículo de Lara

En octubre de 2002 se formaliza en Buenos Aires Somoncura Patagonia SA con la participación societaria de Patrick Jean Marie Rey, comerciante argentino, y Huberto Esteban Luis Rey.

Dos meses después, en Valcheta en su nombre se realiza una valiosa operación inmobiliaria que marcó rumbo. Federico van Ditmar, en representación de Somoncura, compró un campo de 7.400 has. que estaban a nombre de Juan Asconape desde 1982.

La operación fue por 27.000 dólares, según copia del boleto de compra-venta que consta en un expediente de la justicia laboral en Viedma.

Poco después, Somoncura adquiere el establecimiento El Puntudo a Cecchi, también en plena meseta de Somuncura, el que no reconoce como propio ante la justicia laboral de Viedma. En cambio, en ese juicio aparece como dueño Horacio Montes, de Bariloche y socio de van Ditmar, quien presentó una escritura de venta de la provincia, añadiendo que se dedica a la esquila de guanacos silvestres, en la meseta y otros puntos del país.

En diciembre de 2006 se formaliza en Buenos Aires la conformación de

El Tomillal SA siendo sus socios Patrick Jean Marie Rey, Huberto Esteban Luis Rey, Mauricio Alejandro Montes (de Bariloche) y Federico Bernardo van Ditmar, de la inmobiliaria que lleva su nombre.

En el alerta del abogado viedmense puntualizaba:

“Es evidente el insistente interés de los compradores por continuar adquiriendo más tierras en esta zona; se han construído viviendas y otros establecimientos en los predios adquiridos, con mano de obra chilena; se están abriendo caminos, tendiendo alambrados y cerrando tranqueras con candado en caminos vecinales; los nuevos ocupantes se han provisto de maquinarias pesadas y camiones Unimog; dichos adquirentes son ambiguos a la hora de expresar sus finalidades, ya que hablan de emprendimientos turísticos, pero también de explotar la esquila del guanaco silvestre, de cría de guanacos, de establecer cotos de caza, etc..; los nuevos propietarios periódicamente realizan arreos y encerramientos masivos de guanacos que habitan la meseta en forma silvestre.

Las informaciones expresadas provienen de pobladores residentes en Valcheta, Chipauquil, Sierra Pailemán, Arroyo Los Berros y zonas rurales cercanas, y resultan dignas de total crédito, teniendo en cuenta la coincidencia y reiteración de las fuentes, y la buena fe y honorabilidad de los expositores. Pero además, dicha información ha sido también recibida por distintos funcionarios de Viedma que visitan la zona con frecuencia (Codema, Catastro, Defensoría del Pueblo, etc.).

En conclusión no es un tema menor y el gobierno debería relevar todas estas compras y verificar si son legítimas o no de acuerdo a la ley provincial y a la nueva legislación que se sancionó en el Congreso que establece coto a la concentración en manos de extranjeros. La region ya tiene, lamentablemente, malos antecedentes, durante casi un siglo más de un millon de hectáreas en el sur rionegrino y norte de Chubut fueron prácticamente un enclave inglés y hoy prácticamente esa extensión está en manos del grupo italiano Benetton. Preocupa que Lewis/Ditmar y otros capitales foraneos se hagan de un territorio similar. (APP)

*Artículo de Susana Lara “Recolonización: firmas ligadas a inmobiliaria de Bariloche”, publicado a principios de diciembre en distintos portales.

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