Preocupa la cantidad de roedores en el delta

Varias localidades recostadas sobre el Delta del Paraná son testigos de una proliferación de roedores, que aparecen sobre todo en las islas. Desde el área municipal de Control de Vectores pidieron a la población que “no se alarme” y comunicaron recomendaciones para evitar enfermedades. Aseguran que no hay casos de Hantavirus ni Leptospirosis vinculados con esta situación.
LVarias localidades recostadas sobre el Delta del Paraná son testigos de una proliferación de roedores, que aparecen sobre todo en las islas. Desde el área municipal de Control de Vectores pidieron a la población que “no se alarme” y comunicaron recomendaciones para evitar enfermedades. Aseguran que no hay casos de Hantavirus ni Leptospirosis vinculados con esta situación.

De la redacción de EL NORTE

diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

La crecida del Paraná generó una proliferación de roedores, que se observa sobre todo en las islas del delta. El flamante titular del departamento de Control de Vectores, Gastón Canevaro, se refirió ayer a esta situación. Brindó una serie de recomendaciones para evitar el contagio de enfermedades transmitidas por los roedores, pero consideró que “no hay que alarmarse”. La directora municipal de Salud Pública aseguró que no se registraron casos de Hantavirus ni Leptospirosis vinculados con esta situación que los medios de la región definen como “la ratada del Paraná”. Por otra parte, el INTA también salió a hacer recomendaciones y comunicar información relativa a las enfermedades transmitidas por roedores.

“No es para alarmarse”, indicó en referencia a la situación Canevaro, quien esta misma semana fue designado al frente del departamento de Control de Vectores, sucediendo en ese cargo al recientemente fallecido Juan All. De hecho, sus primeras tareas tuvieron que ver con la presencia de roedores, por lo cual junto a su equipo estuvo visitando algunos de los barrios que más contacto tienen con el río, como son los casos de Cavalli y Pescadores.

“El martes hicimos una recorrida por la zona de barrancas, desde el Balneario Municipal hasta la zona del puerto, detectando la presencia de roedores. Lo que pudimos observar son la cuevas normales, las que hay siempre. No hay gran cantidad. El problema sí está en las islas. Es otro tipo de ratón, es una rata nutria que se encontró en esa zona con mucho alimento y factores ecológicos que le resultaron favorables. El problema fue la crecida del río, entonces esos roedores no encuentran lugar y van a buscar la altura de los ranchos o lo poco que queda de pasto”, completó Canevaro.

En cuanto a las recomendaciones que conviene hacer a la comunidad ante cualquier eventualidad ligada a esta proliferación de roedores, el Jefe del Departamento de Control de Vectores, observó: “Si uno encuentra un roedor muerto, conviene tomar medidas como desinfectar el lugar con lavandina, agarrar el animal con un guante, envolverlo con dos bolsas de residuo para después enterrarlo o incinerarlo. También hay que adoptar medidas preventivas como mantener bien corto el pasto, no dejar alimentos que puedan estar a disposición de los roedores, y también tener cuidado con los residuos”.

EL INTA

En tanto, desde su Estación Experimental Agropecuaria en San Pedro, el INTA también salió a la comunidad con un informe, dando cuenta que “en los últimos meses se ha detectado una gran cantidad de roedores en distintas zonas del Delta superior y medio (islas de Victoria, Rosario, Diamante, Lechiguanas, San Pedro, San Nicolás y Baradero)”.

“También, se han reportado algunos casos de enfermedades con síntomas asociados a leptospirosis y hantavirus, algunos de ellos graves y fatales”, agrega el comunicado, lanzado a raíz de “la gran cantidad de consultas recibidas por esta problemática”. Se trata de una reseña y compilación de información de interés y ayuda para la precaución y prevención de enfermedades relacionadas con los roedores.

Allí se indica que el ambiente propio de las islas del Delta del Paraná es de “carácter fluctuante”. El ciclo anual de creciente y bajante del agua puede variar drásticamente el hábitat para los animales. Cuando la población de roedores aumenta por alguna de estas causas (por ejemplo, la elevada cantidad de alimento) y a su vez el río aumenta el nivel, reduciendo el área disponible para que vivan, se produce la emigración de los roedores hacia los albardones disponibles y las viviendas, aumentando el contacto con las personas.

Enfermedades

Los animales como el ratón “colilargo” y la rata colorada, son parte de la fauna del Delta y siempre han convivido con las personas. Sin embargo, estas especies pueden ser transmisoras de enfermedades como el hantavirus y la leptospirosis. Debido a que las poblaciones de estas especies pueden aumentar durante la ratada, las medidas de seguridad para evitar el contagio de estas enfermedades deben ser maximizadas. Las defecaciones, orina y sangre de los roedores infectados; lugares húmedos y el polvo contaminado, son los causantes de la transmisión de la enfermedad en humanos al tomar contacto con las mucosas.

El hantavirus en el Delta del Paraná es producido por un virus, cuyo nombre es Lechiguanas, y produce el llamado HPS (Síndrome pulmonar por hantavirus). Una vez que el virus entra en el organismo humano (por la nariz, la vía conjuntival, o la boca) la enfermedad tarda 21 días en incubarse. Inicialmente, los síntomas pueden ser confundidos con los de una gripe (fatiga, fiebre, diarrea, vómitos y dolores musculares, pudiendo ser mortal).

Sin embargo, el síntoma primario de la enfermedad del hantavirus es la dificultad de respirar que es causada por la acumulación de fluidos en los pulmones. El virus sobrevive poco tiempo fuera del organismo del ratón, en contacto con el ambiente, salvo en lugares cerrados y húmedos, en donde puede vivir desde horas hasta días.

Por otra parte, la Leptospirosis es una enfermedad febril aguda, que afecta a algunos animales y al ser humano. La enfermedad puede ser leve o mortal, especialmente cuando compromete el hígado, riñones o sistema nervioso. Sin embargo, la enfermedad no siempre presenta síntomas aunque sí puede semejar una gripe.

La bacteria se transmite fundamentalmente a través de la orina de animales infectados (generalmente rata colorada), aunque puede encontrarse también en otros fluidos corporales. Los animales infectados, especialmente los roedores y animales silvestres, generalmente no presentan síntomas.

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