Mientras la búsqueda por parte de la empresa ajusta la lupa, por otro es cada vez menos lo que puede ofrecerse. El nivel de capacitación de los postulantes a empleos en Junín es cada vez menor, según observó la licenciada María Elisa Somma, de una consultora de recursos humanos.
Ya es una utopía presentar una terna de posibles candidatos a una firma que busca empleado: ahora deben conformarse con ese único postulante que reúne medianamente los estrictos requisitos y se ajusta al perfil elaborado.
En el mercado laboral local, hoy “se observa una discrepancia entre lo que solicitan las empresas y el nivel de capacitación de las personas. La mayor fricción se produce en ese nivel”, destacó la profesional.
“Por eso, yo siempre aconsejo que se analice el potencial de desarrollo de una persona y que la empresa esté dispuesta a capacitar y formar. La mayor dificultad desde hace unos años, es la formación que la gente presenta”, señaló.
Somma contó que “las empresas piensan muy bien qué tipo de empleado van a tomar, con qué requisitos, para qué lo necesitan, y luego salen a buscar el candidato. Además, depende el puesto a cubrir, pero en general se observa una falta de formación en los candidatos que es alarmante”.
“Cuando comencé con esta tarea en los años ’90, había muchos postulantes, pero ahora no sucede así con cada búsqueda. Esta es otra de las dificultades que encontramos, porque nosotros pretendemos presentar tres o cuatro postulantes para una empresa, pero muy difícilmente se pueda llegar a cubrir esta terna. A veces el empresario debe conformarse con un solo candidato: es ese o ese”, destacó.
Bajo nivel
Por otra parte, otra de las realidades con que se enfrentan las consultoras, es que “es muy intenso el nivel de baja instrucción que tienen los jóvenes. Este año, por ejemplo, es alarmante el número de chicos casi analfabetos que hemos encontrado, de alrededor de 20 años que no terminaron la escuela primaria. Esto también dificulta la búsqueda, porque si una empresa pretende un técnico mecánico o electromecánico, nos encontramos que los postulantes son casi analfabetos”.
“Con estas características, es casi imposible que encuentren trabajo. Incluso hay chicos que han abandonado la escuela primaria y empezaron a trabajar a los 13 años, porque querían trabajar y la escuela no les gustaba. Por eso no saben leer y escribir, así que ante la tecnificación de las empresas, se dificulta el ingreso de estos aspirantes”, analizó María Elisa Somma.
A la vez, opinó que “esta realidad lleva a que sea muy difícil cubrir un puesto. Las empresas deben pensar muchísimo todos los requisitos, para qué los quieren, con qué conocimientos, o estar dispuesta a capacitarlos”.
Los rubros
En cuanto a los destinos de los buscados empleados, Somma señaló que “es muy variable el rubro en que se buscan empleados. Este año nosotros hemos realizado búsquedas para operarios, de niveles administrativos, de comercios, de vendedores”.
Además, resaltó que “en el mes que va transcurriendo, hay un parate en la búsqueda, al menos en cuanto a los pedidos que tenemos. Pero siempre hay fluctuaciones, como por ejemplo se para en enero, suele haber altos y bajos”.
Los números en el país
El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, dijo que a pesar de que el Gobierno nacional se está “anticipando con políticas anticíclicas”, se frenaron las contrataciones de empleados. Ante esto, el Indec no sólo confirmó los dichos del funcionario –que coincide con varias estimaciones privadas- sino que acusa la destrucción de puestos de trabajo.
“Se detuvieron las incorporaciones, y eso es un síntoma de que hay que empezar a cuidar el empleo“, reconoció el titular de la cartera laboral.
La caída en la inversión y el estancamiento de la actividad, el menor uso de la capacidad instalada en la industria y la mayor cantidad de suspensiones y despidos, configura en el mejor de los escenarios un freno en la incorporación de trabajadores.
En los últimos días, se conoció que la tasa de desempleo en el segundo trimestre del año se ubicó en 7,2 por ciento y tuvo una leve baja de 0,1 puntos respecto al mismo período del año pasado, en tanto que la subocupación fue de 9,4 por ciento y subió un punto respecto al segundo trimestre de 2011 cuando había sido de 8,4 por ciento.
Se esperaba un impacto en la tasa de desempleo, pero la información oficial precisó que el escenario de estancamiento afectó más a aquellos trabajadores que ya venían con problemas de inserción laboral.
No obstante, a partir de los números oficiales se infiere que la crisis impactó a cerca de 400 mil trabajadores, precarizando aún más su situación.
Sobre una Población Económicamente Activa (PEA) de 18 millones de personas, en el segundo trimestre del año 2.988.000 tenían problemas de trabajo. De ellos 1.296.000 estaban desempleados (7,2 por ciento) y 1.692.000 (9,4 por ciento) estaban subocupados.
En el mismo período del año pasado la situación era la siguiente: 2.610.000 personas no tenían un trabajo de tiempo completo, con 1.278.000 desempleados y 1.332.000 subempleados.

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