Es por el debate oficial sobre la posible nacionalización de YPF. Hay alarma.
Para Méndez, lo “ideal” sería que todas las entidades empresarias y sindicales “tuvieran una gran fortaleza y juntas pudieran ofrecer un poco de firmeza ante el avance estatal en el mundo, donde cada día más el Estado interviene, entonces el poder de la libre empresa se limita y el poder sindical se limita”. En este sentido, el también presidente de la Cámara Argentina de la Industria Plástica, apuntó contra el avance en el país del Estado sobre las empresas privadas, y manifestó ante los rumores sobre un cambio accionario en YPF son un “ejemplo” de eso “Estamos hablando de que el Estado avanza, de que hay una tendencia a querer tomar participación en negocios privados , y es una deformación general, no es una deformación particular, de un partido. Acá es más, clase dirigente política versus ciudadanos”, advirtió ayer en diálogo con radio Mitre.
Y, agregó que “no hace falta ser un adivino ni ser un vidente para ver el poder de casi todos los gobiernos, y en cierta manera la debilidad de los sectores privados”. “El Estado en general tiene cierta libertad, yo he sido muy crítico en los años 70 y 80 sobre las empresas del Estado que no rendían cuentas, no tenían balances. Y como fui crítico en aquel momento cuando eran de los militares, no debería dejar de ser crítico hoy”, explicó el dirigente fabril. “Creo que la industria privada tiene un gran campo de hacer y hay que dejarlo, y el Estado tiene otras cosas que hacer y gestionar”, acotó el empresario. Al respecto, dijo que las versiones sobre cambios accionarios en la petrolera YPF son un “ejemplo” de esa situación, y añadió “muchas otras empresas que el Estado tiene acciones; debería concentrarse más en la gestión de la cosa pública, zapatero a su zapato”.
Recientemente la UIA se pronunció sobre la eventual discrecionalidad que podría tener la aplicación de las nuevas normas para la importación, que rigen desde el 1° de febrero. Fue en una carta que le envió al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, en la que se observaron 5 puntos y se advirtió sobre la posibilidad de complicar el ingreso de insumos necesarios para la producción.
Echegaray salió a cruzar a la central fabril acusándola de querer presionar al Gobierno a través de los medios de comunicación.
En otras ocasiones, empresarios y entidades privadas ya habían advertido sobre este avance del Estado sobre el sector privado. Un referente del sector mercantil, que pidió el anonimato, recordó que “el punto de inflexión en este sentido, desde la perspectiva privada, se ubica en la sanción de la ley que desarticuló las AFJP y las traspasó al sistema de reparto”.
En diciembre pasado, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) se había pronunciado también a propósito de un paquete de leyes aprobadas por el Congreso, entre otras Papel Prensa y la ley antilavado.
“Desde AEA siempre hemos sostenido que en una sociedad democrática moderna el ámbito específico propio de las empresas privadas debe ser respetado” , señaló el documento de la entidad que preside Jaime Campos.


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