El predio de la Terminal dejó de ser municipal y pasará a manos de privados

Lo resolvió anoche el Concejo Deliberante, en una sesión caliente en la que abundaron las críticas hacia el gobierno de Mario Meoni. La mayoría con la que cuenta en el recinto le permitió al oficialismo aprobar la iniciativa.
El 7 de agosto de 2012 pasará a formar parte de una fecha histórica para la ciudad. Y es que más allá de que el tema divida aguas y engendre polémica a más no poder, incluso más allá de respaldos y detracciones, anoche se resolvió que el predio de la Terminal de Colectivos ya no será de dominio municipal sino que pasará a manos privadas.

El hecho constituye un acontecimiento de trascendencia no sólo por quien posee potestad sobre él, sino porque se trata del primer paso para que la estación de micros se emplace en otro lugar después de décadas de afincamiento –desde su fundación misma- en el centro juninense.

La resolución fue tomada anoche por el Concejo Deliberante. En una sesión menos acalorada de lo que se preveía, pero que sí tuvo algunos ingredientes que instalaron una mínima tensión en el recinto, el oficialismo hizo valer su mayoría para avanzar en la enajenación de la manzana en la que hoy recalan los micros de media y larga distancia.

Los diez concejales meonistas se expidieron a favor de la iniciativa impulsada por el gobierno de Mario Meoni, mientras que los siete de la oposición (tres del Frente para la Victoria, dos del MID y otros tantos de la Coalición Cívica) se pronunciaron en contra.

El tratamiento del tema fue presenciado por unas sesenta personas, en su mayoría militantes del kirchnerismo y socialistas “convertidos”, quienes concurrieron al Salón Rojo de la Municipalidad con el objeto de hacerle sentir la presión del desacuerdo a los ediles identificados con el Intendente.

Los silbidos, gritos descalificadores y hasta insultos emanados desde ese grupo hacia los miembros oficialistas fueron una constante durante toda la noche. Finalmente, cuando llegó el momento de la votación y ya se presagiaba cuál iba a ser el resultado, interfirieron en el protocolo parlamentario entonando a viva voz el Himno Nacional Argentino y hasta se escucharon acusaciones tales como “traidores” y “vendepatrias”.

El debate

La discusión sobre la venta del terreno de la Terminal duró más de dos horas y fue un constante ida y vuelta entre oficialistas justificando la operación y opositores argumentando sus objeciones al emprendimiento.

El primero en hablar fue Mauricio Mansilla (oficialismo), quien admitió que el propósito de desprenderse de la manzana situada en avenida San Martín, Rivadavia, Belgrano y Winter “es un negocio”, pero sostuvo que “si buscamos esa palabra en el diccionario no vamos a encontrar en su definición nada malo”.

Al mismo tiempo, criticó a los que sustituyen esa palabra por negociado, ya que “esa es una palabra que deja la sospecha de corrupción”, por lo que pidió que si “alguien puede aportar alguna prueba, que lo haga y yo seré el primero en estar en contra de este proyecto”.

A continuación, José María Banfi (Coalición Cívica), afirmó que en los casi tres años que lleva ocupando una banca en el cuerpo parlamentario, “nunca” tuvo la sensación de que se estuviera debatiendo el proyecto de una manera “cuasi irresponsable”.

“El proyecto ingresó en la segunda quincena de julio y hoy lo estamos tratando, veinte días hábiles después. Hay otros temas, como el estacionamiento medido, que han sido mucho más estudiados y debatidos. La diferencia que existe entre ambos casos es que, en dos o tres años, al estacionamiento medido lo podemos cambiar o anular, pero el terreno que hoy es de la Terminal dejará de serlo para siempre, no hay vuelta atrás”, agregó.

Por su parte, Ricardo Petraglia, del Movimiento de Integración y Desarrollo, ironizó al calificar a la propuesta oficial como “el proyecto del supongamos”, porque “hay que inferir muchas cosas que no están explícitas”.

Entre las anomalías enumeradas por Petraglia, se hizo referencia a que “no hay una tasación seria del predio, no se sabe bien la magnitud de la construcción que se va a ejecutar en reemplazo del actual edificio, se desconoce cuánto va a costar la nueva estación y dónde se va a construir”.

“Está claro que esto se hace por motivos puramente económicos. Se trata de una decisión autárquica, que por lo tanto es ilegal”, agregó.

Juan Pablo Niriche, del Frente para la Victoria, fue más allá al indicar que la sanción de la ordenanza de enajenación es ilegal. “Para este tipo de movimientos se necesita autorización legislativa provincial. Esto quiere decir que se está incurriendo en un acto de inconstitucionalidad y vamos a hacer las acciones jurídicas pertinentes para anular esta norma”, advirtió el concejal, en el final de un capítulo importante pero que quizás no sea decisivo en la novela por el corrimiento de la Terminal.

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