Los números del consumo de vinos evidencian una profunda caída. El mosto pierde terreno en Estados Unidos. La inflación interna empuja y la industria está tensa en busca del equilibrio perdido. Este es el panorama de estos días. Lo había advertido el INV respecto a la salida de vinos al consumo en el mercado interno y externo y se suma la pronunciada caída de los primeros 5 meses del 2010 (casi el 12 % menos en 5 meses).
El dilema del mosto
La industria del mosto también navega en aguas encrespadas. "Tenemos el mosto pero no lo estamos vendiendo", explicó un peso pesado de la cámara que agrupa a los exportadores. "Nuestro producto dejó de ser competitivo en el principal mercado comprador del país como Estados Unidos". En los primeros 4 meses del 2010 el mosto argentino perdió 18 puntos de participación (share) en ese mercado clave, y avanzaron países como Chile, España y México. "No podemos recuperar el volumen de lo exportado respecto al primer cuatrimestre del año pasado. Lo atribuimos en gran parte, al precio de la materia prima que no está siendo competitivo, lo que se ve reflejado en los despachos a los mercados externos", agregó un dirigente del sector. Por otro lado, el ciclo comercial en la industria del mosto tiene dos variables: el precio por un lado, y por otro, la producción de la competencia de empresas del "contra hemisferio". Se acerca la cosecha del hemisferio Norte -California y un nuevo jugador como España, que ha comenzado a amenazar a la producción nacional por la devaluación del euro respecto del dólar- y eso genera que se comience la especulación de los compradores americanos que han parado la pelota y están esperando la ocurrencia de algunas de estas dos variables. Por eso, estamos atravesando un periodo donde "el flujo y el volumen de compra es mucho menor a años anteriores a esta altura", explican. Con la mermas de las últimas cosechas, "en dos años hemos perdido el 50% de la producción y eso invariablemente ha impactado en los costos de la materia prima. Si le sumamos el proceso inflacionario, el atraso cambiario y la devaluación del euro, es un cóctel explosivo que ha determinado que los márgenes de rentabilidad para el sector sean nulos".
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