Los comerciantes del rubro de nuestra ciudad atribuyen la situación a una cuestión estacional, y aseguran que luego los precios se reacomodarán.
Un ejemplo testigo de la preocupación que esta situación genera entre los consumidores juninenses es, sin dudas, la lechuga. En todas sus variedades, (capuchina, criolla, mantecosa) ha experimentado un fuerte aumento en los últimos tres meses, que ronda el 30% de acuerdo al relevamiento realizado en nuestra ciudad.
En una verdulería vendían el kilo a $ 18, fue el precio más caro observado. Pero en las demás, el valor promedio estaba en los $ 14, en algunos comercios $ 15 ó $ 16, mientras lo más barato que se podía conseguir era a $12 el kilogramo.
Los verduleros consultados no dudaron en atribuir el elevado precio de la lechuga a un fenómeno estacional. “En invierno suele pasar, casi siempre, que algunos productos aumenten el valor, pero seguramente en algunas semanas el precio de la lechuga y otras verduras de hoja y las hortalizas van a bajar”, sostuvo un comerciante.
Y agregó: “Al menos en mi caso el margen de ganancia es mínimo, porque si tuviera que trasladar los incrementos al cliente estamos hablando de otra cosa, de precios directamente inconcebibles para el mercado minorista. Entonces, a veces es preferible ganar menos o salir empatado”.
Relevamiento de precios
Al igual que la lechuga, otro producto que llama la atención y que en estos últimos días se ha convertido en un verdadero “lujo” para la mesa familiar es el choclo. Se venden a dos por $ 8 como en oferta, es decir que cuatro choclos pueden llegar a valer, de acuerdo a lo que pudo anotarse, hasta $ 24 de acuerdo al comercio donde se realice la compra.
Y aquí un listado de precios que, en más de un producto de verdulería, puede llamar la atención de aquellos que no suelen ir mucho a los locales del ramo.
En valores promedio: morrón, $ 9 el kilo; tomate, entre $ 8 y $ 12 el kilo; berenjena, $ 8 el kilo; zapallito, $ 9,50 el kilo; espinaca, $ 10 por tres paquetes; repollitos de Bruselas, $ 17 el kilo; arvejas frescas, $ 16 el kilo; acelga, $ 8 el paquete; papas, batatas y zanahorias, en los tres casos $ 5 el kilo (en estos productos hay más variedad de precios, pudiéndose conseguir el kilo de papas a $2,50 como super oferta, aunque el producto es de baja calidad). Escarola, $ 6.
Además, otra curiosidad es la chaucha, que se vende a $ 22 el kilo; la cebolla cuesta alrededor de $ 3 el kilo y el pepino, que cuesta conseguir, $ 18 el kilogramo. Para completar una lista de precios, puede mencionarse que el repollo se paga $ 5 el kilo.
“Todo está caro. Hoy en día vas a la verdulería y si llevás frutas te gastás seguro más de $ 50 para una familia tipo. Nosotros lo vemos todo el día, el gasto promedio de los clientes cuando llevan lo que necesitan para una semana entera se ubica en el orden de los $130, lo que no es poco”, sostuvo uno de los verduleros consultados.
Y agregó que “este es un rubro en el que existen vaivenes en materia de costos. Cuando está la verdura o la fruta de época los precios bajan bastante, de lo contrario suben. Ahora la lechuga está bastante cara, pero seguro va a bajar en las próximas semanas”, dijo.
Menos ventas
Durante la recorrida realizada por las verdulerías locales, los comerciantes del rubro coincidieron en destacar que “se vende menos”, aunque estimaron que “no es solamente un fenómeno que se da con el consumo de verduras, sino que sucede lo mismo, por ejemplo, con la carne”.
“La inflación hace que los precios se sientan en el bolsillo. La gente busca los más convenientes, pero hay una base cuando se trata de calidad. Con esto quiero decir que si se consigue papa a $ 2 el kilo, la mercadería no es la misma que la del precio regular, que oscila los $ 5. Y para el consumo de verduras, hay que tener en cuenta esta cuestión”, afirmó un comerciante.
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