El precio del boleto será diferenciado

Según el segmento de población que lo utilice y en base a las modificaciones de subsidios nacionales, Mendoza anunciará el nuevo esquema por el que los empresarios del transporte dejarían de cobrar por kilómetro recorrido. Hoy se conocerá cómo será el sistema.
La idea es determinar un precio diferencial por nivel de ingresos en el que se contemplarán los planes sociales, asignaciones universales y jubilaciones, entre otros subsidios que estén relacionados con la condición socioeconómica de cada pasajero. A partir de eso, la provincia se sumará al Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) que impulsa la Nación y se conocerá el nuevo valor del pasaje en micro que podría entrar en vigencia entre mayo y junio.

Por esto, el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau; el director de administración de esa repartición, Juan Pablo Roseau, y empresarios del sector, viajan hoy a Capital Federal para participar de una jornada en la que se conocerá cómo se implementará la reforma en cada provincia y cómo se redeterminarán los subsidios. Lo que está claro es que cambia el modelo: los fondos se destinarán a financiar parte del pasaje del pasajero y no los costos de los empresarios.

Se devela el misterio

El encuentro para el que se han previsto diferentes módulos, será guiado por el jefe de Gabinete de la Secretaría de Transporte de la Nación, Sergio Butti, y se extenderá hasta la tarde. Según lo que se ha adelantado a los técnicos del Ministerio de Infraestructura, primero se conocerá la implementación en el aspecto tecnológico y después se revelarán las reformas en los subsidios. La decisión es meramente política por lo que se espera que esté presente la autoridad máxima de Transporte en la Nación, Juan Pablo Schiavi.

La reforma ha levantado un gran revuelo en Capital Federal ante la aparición de un spot publicitario que advierte que quien no tenga la tarjeta SUBE pagará más caro el boleto. Hay quejas de la población pero ninguna autoridad nacional ha reconocido cómo serán los aumentos, a pesar de su entrada en vigencia prevista para el lunes 13.

A pesar de la resistencia empresaria, la provincia analiza por estas horas cómo será la reforma en el canon que actualmente se paga a los dueños de los micros. Estos perciben entre 8 y 10 pesos por kilómetro recorrido, pero esta ecuación sufrirá modificaciones. Diego Martínez Palau adelantó que en base a los datos que se conozcan en ese encuentro, comenzarán a trabajar en la modificación.

Si bien las concesiones vencen en 2015, la provincia tiene, como herramienta para modificar, el esquema una cláusula incorporada en el artículo 6 del pliego de bases y condiciones. En este punto se prevé la posibilidad de realizar un estudio del funcionamiento del contrato y de incorporar las readecuaciones necesarias. Por esto no se piensa en una rescisión lisa y llana sino en reformas al sistema con los mismos actores.

"No hay grave incumplimientos de contratos como para hacer caer la concesión, pero hay reformas en las condiciones", advierte Martínez Palau.

Oscar Razquin, gerente técnico de la Asociación Unida de Transporte Automotor de Mendoza (Autam), confirmó que esa entidad enviará a un representante y se excusó de opinar de la decisión oficial hasta tanto conozca los detalles de la propuesta que se conocerán hoy.

Martínez Palau reconoció que aún no se ha tomado la decisión sobre si la reforma sobre el sector empresario será paulatina o de una sola vez. La distorsión que ven en el Ejecutivo es que durante años a los empresarios no les variaron las ganancias en base a la cantidad de pasajeros transportados, y es precisamente a esto hacia donde apunta el cambio porque se necesita reducir el desembolso al que se ve obligada la provincia para sostener el sistema, calculado en este presupuesto en casi 300 millones de pesos.

La última palabra

Una vez que se conozcan las reformas recomendadas por la Nación, será el gobernador quien determinará si la provincia decide extender el subsidio a otros sectores de la población. Como la adhesión al nuevo esquema nacional es voluntaria en una primera etapa, Francisco Pérez podría extender estos beneficios a otros sectores.

El funcionario especificó que las tarjetas serán personalizadas y que es posible que sean cruzadas con bases de dato de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) y la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). A partir de esos rangos socioeconómicos es que se definirá el valor del boleto que esa persona está en condiciones de adquirir.

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