El jardín maternal y el Ayelén que dependen de la Municipalidad de Toay volverán a funcionar hoy luego de una jornada de 24 horas de paro que se vivió en la víspera. El personal de ambas reparticiones reclama el pase a planta permanente y el fin de la situación de precariedad laboral que vienen atravesando desde hace años.
En diálogo con LA ARENA, la docente recordó que cuando llegó, hace cuatro años, el jardín estaba en un estado de caos. Ella estaba en el JIN 17 y la designaron en Toay para trabajar con una propuesta que conllevaba una mirada diferente de la educación inicial. Recordó que recibió apoyo del actual intendente, entonces cursando su primer mandato, para capacitar al personal, el cual actualmente está formado como auxiliar de maestra jardinera y estimulador temprano.
Sin embargo, explicó, el cansancio de tantos años de trabajo en negro ya es insoportable para las empleadas del jardín y el Ayelén. "Yo con esta decisión me arriesgo, pero creo que lo más digno que me podía pasar era renunciar y pasar a ser una trabajadora más. Yo soy sostén de hogar y comprendo la situación que atraviesan mis compañeras que tienen sueldos realmente magros", afirmó. Weigun aclaró una y otra vez que la protesta no surgía de ningún cuestionamiento a la política del gobierno, sino en defensa de un justo reclamo de estabilidad laboral.
Las empleadas de la mañana, explicó, trabajan de 7 a 13 horas de lunes a viernes. El jardín tiene una matrícula de 97 chicos, cuyas edades van de los 45 días hasta los cuatro años. No hay salas multiedad, sino que están diseñadas por franjas etarias. El sueldo de las trabajadoras es de 1.400 pesos. A la tarde, funciona el programa Ayelén, cuyas empleadas perciben un ingreso mensual de 900 pesos. En este caso, desde el municipio argumentan que se trata de beneficiarias de un plan social nacional. Algunas de ellas llevan ocho años de trabajo. Ni las de la mañana, ni las de la tarde cuentan con obra social y aportes previsionales.
Weigun relató que durante la mañana estuvieron reunidos con los titulares de las secretarías de Hacienda, Gobierno y Acción Social de la municipalidad. Las autoridades les ofrecieron incluir al personal en una serie de programas que dependen del gobierno nacional y elevar sus ingresos en un 20 por ciento. Las trabajadoras rechazaron la idea de los programas de Nación y aceptaron el incremento siempre y cuando también alcance al personal del Ayelén. El municipio también les ofreció abrir una especie de paritaria para ir negociando una serie de mejoras.
A la tarde, Weigun y el personal del jardín recibieron a los padres de los niños que asisten. La directora fue la encargada de contarles cuál era la situación a los padres y les anunció que había presentado su renuncia al cargo. En varios pasajes de su alocución la docente se emocionó hasta las lágrimas y recibió el afecto de las empleadas y de una buena parte de los vecinos que envían a sus hijos al edificio de Roque Sáenz Peña, entre Belgrano y Humaita, en la vecina localidad.
"Hay una falta de sensibilidad del intendente"
La secretaria gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Liliana Rechimont, estuvo ayer en Toay acompañando el reclamo de las trabajadoras del jardín maternal. Consultada por este diario describió la situación de las empleadas como muy compleja. "El intendente ha demostrado que lleva la misma política del gobernador (Oscar Jorge). Dice que no hay plata para nombrarlas, que no existen, porque son todas precarizadas", explicó.
Rechimont explicó que Rojas quiso dividirlas, puesto que intentó negociar algunos beneficios para algunas, pero se encontró con un grupo unido y decidido a luchar por un objetivo común: el pase a planta. "Van a ir hasta las últimas consecuencias -vaticinó-. A nosotros no nos sorprende la posición de este gobierno, porque lo vivimos en la Provincia. Estos gobiernos sienten desprecio hacia los trabajadores".

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