Las pérdidas que dejó el voraz incendio

Lo positivo del hecho es que no hubo que lamentar víctimas personales. Sin embargo, los bomberos siempre quedaron al límite en el riesgo de su vida. Cinco galpones fueron alcanzados por las llamas, algunos de ellos usados como depósito. La presencia de tambores de aceite provocó las numerosas detonaciones que se sucedieron durante toda la noche.
RIO GRANDE.- Insumos para equipos de aire acondicionado de la empresa Carrier, materiales de construcción para la obra del nuevo edificio del Instituto Provincial de la Vivienda, a cargo de la constructora Bestand; tres vehículos calcinados y cinco galpones afectados, fueron parte de las pérdidas que arrojó el incendio que se desató el lunes a la noche en calle Tomas Bridge, al 3.100, del Parque Industrial.

El incendio dejó nuevamente en evidencia la desorganización que existe en esa zona de la ciudad, donde además de haber fábricas con personas en su interior, conviviendo con depósitos de elementos de alta combustión, se ha permitido la instalación de algunas casas para viviendas particulares.

Por otra parte, la presencia de tambores de aceite acopiados para el supuesto reciclado de los mismos, también denota que desde lo ocurrido en Ushuaia en el 2000, con el caso de Ingeniería Guerra, donde hubo una explosión y murió un joven bombero; nada se ha aprendido; con el agravante que hace pocos meses atrás, en Río Grande, el caso de la textil Barpla había sido un aviso.

Los integrantes de los bomberos de la Policía y Voluntarios estuvieron siempre al borde de salir heridos o de la muerte. A pesar de ello demostraron toda su valentía y arrojo, permaneciendo todos ellos durante toda la noche sin dormir, realizando relevos por un par de horas.

Las causas

Mientras se determinan en forma fehaciente las causas del incendio, a través de la tarea de los peritos de Bomberos, se pudo saber que el fuego afectó a galpones que son de la empresa Río Chico y alquiladas a Carrier para acopiar materia prima.

Otras firmas afectadas fueron Etys, la constructora Bestand y el galpón de la empresa Petropol, donde se acopiaban los tanques con aceite. También afectó otras dos naves que estaban desocupadas, una de las cuales se había terminado de construir hace escasas semanas.

Personal de Camuzzi

El fuego fue controlado durante la madrugada y, alrededor de las 11:00, personal de Camuzzi estuvo en el lugar (a pesar de estar con medidas de fuerza), para obturar un servicio de gas que estaba perdiendo, se le rompió la llave y por las altas temperaturas del incendio se derritió y comenzó a perder.

Mediante una retroexcavadora se pudo llegar a la línea principal y se pudo controlar la pérdida que era un riesgo potencial.

Horacio Correa estuvo presente en el sitio y dijo que «estamos en medida de fuerza, luchando por un salario digno, pero ante una emergencia somos solidarios. Formamos parte de esta comunidad y no tenemos ningún inconveniente en venir a hacer nuestro trabajo».

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