Desde hacia unos días, una pérdida de agua no llamó la atención de los vecinos hasta el jueves pasado cuando el caño maestro estalló y todo se complicó. Operarios al servicio de una empresa privada procedieron a reparar el daño pero los arreglos no terminaron de completarse.
La pérdida de agua hacía varios días que venía causando problemas en una calle sin nombre que corre de manera paralela a Colectora de Gaona entre Santa Fe y Buenos Aires, pero todo se complicó el jueves pasado cuando el caño maestro estalló y el agua empezó a salir con al fuerza que tiene un geiser.
La masa hídrica partió entonces desde la puerta de la casa 9, buscó natural pendiente por la vereda, luego tomó la calle de tierra en sentido a Santa Fe, convirtiendo la cuadra en un río y en la imaginación de algunos creyeron estar viviendo en Venecia.
Pero de placentero poco y nada tuvo esta situación. Más bien todo lo contrario. Con el barro hasta el cuello y un pozo abierto en lo que debía ser vereda que metía miedo, no dejaron de reclamar y de quejarse. "El pozo es un peligro. Tiene como dos metros y se puede caer un chico", dijo un vecino. "Algunos tuvimos problema de presión. Otros, en cambio, no porque tiene agua de la cañería que puso el Municipio", agregó otro vecino.
Finalmente, en la tarde del viernes una cuadrilla de personal al servicio de la empresa Apco procedió a corta el flujo y reparar en parte la cañería. Si bien, el inconveniente no estaba solucionado, los arreglos en forma parciales pudieron frenar en gran medida que el vital líquido continuara derramándose como una catarata. El pozo fue tapado de manera precaria. Los vecinos, algo más aliviados, aguardan que la reparación se complete lo más pronto posible.
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