Pozos y arterias en mal estado

El notable deterioro de varias calles de la capital jujeña, algunas de ellas mantenidas con bacheos que suelen romperse rápidamente debido al alto tránsito vehicular que tienen y otras que al parecer no son tenidas en cuenta a la hora de efectuar mejoras, provocaron en los últimos días la queja persistente de los vecinos.
Dos casos que podrían citarse como “emblemáticos” son, sin duda, las calles Paraguay del barrio Mariano Moreno y Ascasubi de Bajo La Viña.

Si bien son numerosas las arterias de San Salvador de Jujuy que presentan un visible daño, a pesar de la tarea desdoblada que realiza e informa el área competente del municipio local para acondicionarlas, algunas se asemejan a las características de la superficie lunar y no sólo provocan destrozos en la suspensión y el tren delantero de los vehículos, sino también maniobras peligrosas por parte de los conductores.

En Moreno, uno de los barrios más tradicionales y habitados de la capital provincial, son varias las calles que están en mal estado y que muestran el abandono de distintas administraciones municipales. La calle Paraguay, ubicada entre la concurrida Perú y Brasil, es imposible de transitar con normalidad. Allí, las motocicletas, los autos medianos y los vehículos de gran porte protagonizan las maniobras más impensadas para esquivar los pozos, sin que sus conductores adviertan el peligro que implican las mismas para los circunstanciales peatones y para ellos mismos.

Esta arteria se ve sometida en temporada de lluvias a un sinfín de trabajos de bacheos, muchas veces realizados con material liviano, que dura poco y que, contrariamente al efecto buscado, termina convirtiendo a los pozos en grandes cráteres, que le dan a la calzada una forma irregular difícil de transitar. Los vecinos de la zona aportan soluciones que son temporarias y en algunos casos rellenan los mismos con escombros para evitar desgracias.

En tanto, en Bajo La Viña, la calle Ascasubi exhibe un enorme pozo cubierto por agua que también hace de las suyas. Cientos de automovilistas que utilizan esa arteria, que forma parte del corredor de una de las líneas del transporte urbano de pasajeros, lo evitan tirándose hacia la vía opuesta, generando una situación delicada para el tránsito. Este pozo fue provocado por trabajos realizados hace más de dos meses por la empresa encargada de la distribución domiciliaria de agua potable, que realizó una excavación y no reparó la calzada de cemento, tapando el pozo con tierra y un poco de escombros, que con el correr de las semanas se hizo inmenso, a tal punto que las ruedas de los colectivos que no pueden evitarlo quedan tapadas hasta la mitad. Vecinos solicitan soluciones urgentes.

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