Pozos Abiertos: Piden completar obras de canales

La avenida Lucas Barberis nace en la avenida Néstor Kirchner y está asfaltada hasta la avenida Italia. Por debajo de esta arteria circula uno de los brazos principales de un plan maestro de desagües de la ciudad, que terminó canalizando el zanjón Colluccio.
Este zanjón se extendía por más de dos kilómetros y atravesaba el área en forma perpendicular, además, oficiaba de basurero, colector cloacal, pluvial y otros usos degradantes para la comunidad de toda la zona.

La obra antes señalada tenía dos etapas: La primera, era la construcción del canal entubado principal de hormigón armado cuya finalidad básica era aumentar la capacidad de escurrimiento al doble de la capacidad del momento, tratando de descongestionar y sanear gran parte de los problemas sanitarios de una extensa cuenca en la cual se encuentra distintos barrios, mercados, centros educativos, otros equipamientos, los nuevos hospitales Interdistrital y el Odontológico, el estadio Cincuentenario además de los barrios de influencia. De estas obras, el Hospital Interdistrital “Evita” se encuentra en un ritmo acelerado de ejecución, el estadio Cincuentenario ha sido finalizado y se esta en pleno funcionamiento y el Hospital Odontológico, que aunque finalizado en su totalidad, hace varios años, no ha sido todavía puesto en funcionamiento.

La avenida Lucas Barberis, termina abruptamente en la avenida Italia y de ahí en más, la belleza de esta arteria de dos manos, con plazoletas e iluminación, se vuelve una calle de tierra llena de peligrosos pozos a cielo abierto. Dos de ellos con 5 metros de altura, en cuyo fondo se puede ver los canales de hormigón armado, constituyéndose en un verdadero peligro para quienes por allí circulen, más aún en horarios nocturnos.

Este tramo que llega hasta la Avenida Gendarmería Nacional (ex Circunvalación) se vuelve intransitable en días de lluvia, con un derrotero que va zigzagueando entre los canales a cielo abierto y volquetes de basura colocados en medio de una de sus manos.

Vecinos del lugar, han manifestado en infinidad de oportunidades la marginación de ese segmento de aproximadamente 600 metros, que no sólo no tiene asfalto, o los pozos con aguas servidas, sino que los espacios por donde pueden circular están llenos de baches y las maquinas niveladoras hace meses que no aparecen por el barrio.

El Comercial pudo observar el paupérrimo estado de esas cuadras y además la falta de mantenimiento de los canales de desagüe, a los cuales les falta la estructura de hormigón de cobertura, con infinidad de bolsas de basuras dentro, principal causa de los anegamientos, los días de lluvia, en todos los barrios de influencia.

Los pastos crecidos y la oscuridad por la falta de iluminación, incrementan el riesgo de que alguna persona, sobre todo las criaturas pueda accidentarse en uno de esos pozos abiertos y con hierros retorcidos.

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