Duro análisis de la gestión de la Alianza Radical en la jefatura del UCR. Reclamo por un cronograma electoral.
"Manifestamos nuestro beneplácito por el tan anunciado diálogo en el seno del Radicalismo y abrigamos esperanzas de que manera inmediata podamos concretarlo", señala un documento de la CPR en el que recuerdan que vienen "reclamando la necesidad de un debate maduro desde el mismo momento en que la Alianza Radical, integrada por renovadores, celestes y el MIRA, asumía la conducción plena del partido en julio del 2008, después de la interna donde se quedaron con la mayoría y la minoría en toda la provincia".
En esa oportunidad, la alianza entre las líneas más fuertes de la UCR dejó fuera de carrera a la CPR, que igualmente llevó sus candidatos a la contienda interna.
Para la línea que tiene al diputado José "Chichi" Sosa como máximo referente, las promesas de unidad y de debate plural y participativo que fueron bandera de la Alianza Radical quedaron olvidadas en virtud de las luchas intestinas y las traiciones que tuvieron su expresión más manifiesta con la maniobra que terminó con la asunción del MIRA en la presidencia de Diputados.
"Lamentablemente, al final del mandato en la conducción de la renombrada y prometedora alianza, el resultado es por demás evidente: el debate abierto nunca existió; se siguió pensando con la lógica de la soberbia que te indica que "aquí no hay que discutir nada, porque todo está bien"; los comités permanecieron cerrados y con los yuyos cada vez más altos; los militantes y dirigentes se desencantaron; los intendentes y funcionarios puestos al frente de los respectivos comités nunca se enteraron que presidían el Radicalismo en sus lugares por que les servía a sus mezquinos intereses personales tener un partido inmovilizado e inexistente", analiza el documento de la CPR que, sobre el final condena "el espectáculo deplorable de rencillas domésticas, vanidades, vedetismo, personalismos y traiciones que, entre otras cosas, desembocaron en la pérdida escandalosa de la Presidencia de la Cámara de Diputados, producto de la repudiable genuflexión de un sector que podríamos denominar socio – fundador de la alianza".
Aunque hasta ayer no habían sido convocados a la mesa partidaria, desde el sector que lidera Sosa aseguraron que están deseosos de participar y de exigir, en esa instancia un cronograma electoral para que los afiliados puedan decidir sobre la suerte del partido. "Creemos que se terminaron las excusas dilatorias", evaluaron desde este sector radical.
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