En su reciente visita a la obra de la mega usina, Juan Carlos de Goycoechea recorrió todos los sectores y consideró que “vamos acorde al plan de ejecución de obra”, en cuanto al avance y disposición de trabajos realizados hasta la fecha. Nuevamente respondió a las críticas de sobreprecios de la obra y a una comparación “odiosa”.
“Estamos viendo la declinación de la obra civil gruesa”, dijo Juan Carlos de Goycoechea, presidente de Isolux Corsán, al referirse a obras menores que continuarán realizando hasta febrero del año próximo y respecto a las realizadas en las bases de calderas y aero condensadores, que llevaron miles de metros cúbicos de hormigón armado.
Destacó la llegada de equipamiento, que se está produciendo en forma constante, a la obra. “Ya arribaron 360 camiones y restan llegar unos cincuenta más”, dijo sobre las partes de la usina que llegaron a obra, procedentes del puerto de Punta Quilla y de Buenos Aires, donde arribaron válvulas procedentes de Houston (Estados Unidos), “ahí serán otros 33 camiones más”, calculó.
“Resta un embarque más que esperamos para mediados de noviembre, con lo cual ya tendríamos casi el 90 por ciento de todos los elementos y en marzo restaría la llegada de las turbinas”, continuó.
“Indudablemente, vamos acorde al plan de ejecución de obra”, dijo el titular de la UTE, citando que en la actualidad el plantel de personal que trabajó ronda las 400 personas y que a fin de año puede llegar a las 1000 personas.
Se informó que en la semana que pasó, comenzó la obra de montaje electromecánico con la disposición de los aerocondensadores, se está hormigonando la base de la chimenea que tendrá 110 metros de alto.
“Antes de la próxima veda invernal pensamos tener toda la cáscara de la obra montada y así poder trabajar bajo cubierta en el próximo invierno. Para mayo o junio del año 2012, que es la fecha de sincronización con la línea de interconectado de 220 MW que está viniendo de Esperanza, estaremos construyendo la subestación de empalme”, sintetizó De Goycoechea.
Comparación
El titular de Isolux respondió de manera comparativa la reciente denuncia de que existirían sobreprecios en los costos de obra, respecto a una usina de similar potencia que se construye en la zona centro de Chile.
“Indudablemente desde que nosotros tenemos que traer el cemento desde Comodoro Rivadavia, el hierro de Acindar en provincia de Buenos Aires y desde el Puerto de Punta Quilla mover el equipamiento en 450 camiones, todo indica que esta obra tiene una logística muy importante. Claro que eso incide en los costos de construcción”, señaló.
Por otra parte, refirió a la tecnología de “lecho fluidizado” que usará la central de Río Turbio. “La tecnología que permite quemar un carbón de bajas calorías es evidentemente cara, hay 8 centrales Forster Wheeler en ejecución en el mundo: 5 en Europa; 2 en Estados Unidos y la restante acá en Río Turbio. Es una tecnología que refrigera mediante aire, con aero condensadores, que implica un costo extra, pero que permite que no se utilice el agua de río, evitando la contaminación”, enumeró.
Y respecto al cotejo de costos con la central de Puchuncaví en Chile, expresó “es una mala comparación, porque es una central con una tecnología de hace 40 años, con una caldera que no es de lecho fluidizado y con normas de impacto ambiental que no tienen nada que ver con las emisiones que tendremos nosotros, las que están por debajo de los índices autorizados por la Comunidad Económica Europea”.
Juan Carlos De Goycoechea comentó además que la central chilena estuvo un año parada por cuestiones de impacto ambiental y demandó mayores inversiones en mitigación, con lo cual su costo por kilowat se habría elevado.
“La desinformación y la comparación hecha es odiosa desde todo punto de vista, desde la tecnología, desde la ubicación geográfica, desde el tipo de central y demás”, finalizó.
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