Portugal vivió ayer una jornada de manifestaciones contra las medidas de austeridad del gobierno. Las marchas reunieron a decenas de miles de personas en las principales ciudades del país bajo el lema “Que se fastidie la troika”.
Los medios locales y los organizadores coincidieron en que la de ayer fue una de las jornadas de mayor contestación callejera registradas en el país en los últimos años. Las protestas fueron convocadas principalmente a través de las redes sociales por movimientos cívicos y grupos de “indignados” lusos, aunque también se sumaron los partidos de izquierda y los grandes sindicatos. Sus principales promotores subrayaron, en una rueda de prensa en Oporto, que la iniciativa no tiene orientación política y su objetivo es expresar al gobierno y los organismos internacionales el descontento de los portugueses con una política económica que ha disparado el desempleo hasta el 15 por ciento y la recesión al 3,2 por ciento. Asimismo, los manifestantes exigieron a Passos Coelho que no aplique las medidas de ajuste anunciadas la semana pasada, que supondrán en 2013 una nueva reducción de salarios superior al 7 por ciento y que han criticado también los empresarios y figuras de la coalición. La ira popular contra el primer ministro se sintió con fuerza en las protestas, en las que se reclamó su dimisión y un cambio drástico de política que frene el desempleo y el deterioro de los servicios públicos.
Las manifestaciones coincidieron con la publicación de una encuesta, la segunda esta semana, que muestra una fuerte caída de los conservadores lusos en las preferencias del electorado. El Partido Socialista (PS), principal de la oposición, aventaja en intención de voto en ambos sondeos y por primera vez desde las elecciones de mayo del año pasado al gobernante Partido Social Demócrata (PSD). Los aliados democristianos que garantizan la mayoría absoluta parlamentaria del primer ministro, el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP), también pierden terreno en las dos encuestas. Este pequeño partido ha mostrado los primeros de- sacuerdos de importancia en el seno de la coalición al sumarse, al igual que destacadas figuras de la formación de Passos Coelho y la patronal lusa, al coro de críticas que han descalificado las últimas medidas de ajuste anunciadas por el primer ministro.
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