Según los últimos decretos del gobierno neuquino, unos 180 empleados auxiliares de servicio y de la Unidad Ejecutora del Consejo Provincial de Educación mejoran sus condiciones laborales. Pero queda abierto otro debate, por 880 empleados más.
Con los decretos 2200 y 2201, se desactivó en lo inmediato el último conflicto. De acuerdo con estas medidas, según confirmó la dirigente de UPCN María Esther Gómez a este diario, 80 trabajadores de la Unidad Ejecutora (se encarga de trabajos de refacciones en las escuelas) pasan algunos de “mensualizados” a “temporarios”, y otros de “temporarios” a planta permanente.
En el caso de los auxiliares de servicio, más conocidos como porteros, un centenar de ellos cambiará de la categoría “administrativos” a “temporarios”. Es decir, mejorarán su estatus de contratación, aunque todavía no formen parte específicamente de la tan ansiada “planta permanente”.
Pero la negociación continúa con los tres gremios que representan al sector. Porque de hecho hay 880 empleados que todavía revistan en alguna de las categorías que anteceden a la planta permanente: son administrativos, mensualizados, temporarios.
Un infierno burocrático-laboral, que explica de alguna manera por qué es tan complejo el sistema neuquino.
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