La "popularización" del Impuesto las Ganancias

La contadora Mónica Toundaián, a cargo de la cátedra de Impuestos de la UNLPam desde 1991, analizó que hay una demora en la actualización del Mínimo No Imponible. La última fue en abril del año pasado.
El atraso en la actualización del Mínimo No Imponible es lo que “popularizó” el Impuesto a las Ganancias, que de ese modo en los últimos tiempos empezó a afectar a más trabajadores. Ese es el análisis que hizo la contadora Mónica Toundaián, que está a cargo desde el año ‘91 de la cátedra Impuestos de la Universidad Nacional de La Pampa.

“Hace 10 o 15 años una persona que tenía un sueldo normal no tenía ningún problema con el impuesto a las ganancias, no le llegaba esa preocupación. El drama ahora es que hay una evolución de los sueldos, jubilaciones e incluso pensiones, que tratan de acercarse al aumento de precios, pero el Mínimo No Imponible y la escala (que establece el pago de Ganancias) no se han actualizado; entonces nos trae una situación en la que mucha gente que nunca había sufrido ese descuento ahora lo siente en el bolsillo, lo que hace que se haya popularizado el problema”, dijo la contadora Toundaián.

Su análisis fue presentado en un informe periodístico que hizo el programa “Bajá un Cambio” (FM Sonar), en el que se reflejó no sólo esa visión respecto del tributo, sino que se aportaron algunas precisiones que a veces en el bombardeo informativo que hay sobre el tema quedan ausentes.

El Impuesto a las Ganancias es actualmente el centro de la escena de un debate político agitado entre el gobierno nacional y algunos sectores gremiales, que propician en ciertos casos el aumento del Mínimo No Imponible y en otros su eliminación.

El impuesto se aplica a quienes tengan ingresos por encima de los 75.168 pesos por año -en el caso de una persona soltera- y de 104 mil pesos para una persona casada, con cónyuge a cargo (que no tenga ingresos) y con 2 hijos menores de 24 años.

Respecto del monto desde el cual se aplica Ganancias, la contadora Toundaián reflexionó: “El nivel mínimo de subsistencia no es tan fácil de calcular. Lo lógico sería que el que tiene un ingreso que le permite vivir normalmente, no debería estar pagando Impuesto a las Ganancias. Lo que pasa es que el atraso en la actualización hace que las personas que no tienen un margen -y no es que están invirtiendo o teniendo ganancias importantes- lo pagan. Esa persona no debería pagar impuesto a las ganancias”.

En La Pampa, los trabajadores sobre los que más protestas se escuchan respecto de Ganancias son los docentes.

El sueldo promedio en la provincia, de todos modos, está lejos del Mínimo No Imponible, ya que es de 4.100 pesos.

Hoy, la incidencia de Ganancias es nula si se cobran 5.800 pesos al mes. Afecta al 0,33% de quienes cobran unos 6.000; el 3,8% de quienes perciben 8.000; el 7,5% de los que cobran 10.000; y el 14,6% de quienes cobran 15.000.

Las asignaciones familiares (270 pesos mensuales por hijo) dejan de percibirse cuando el sueldo está por encima de los 5.200 pesos.

Pero al mismo tiempo, el impuesto a las Ganancias no grava a un monotributista exclusivo que -por ejemplo- gane 200.000 pesos anuales. También están excetuados los intereses de caja de ahorro y plazos fijos; las rentas financieras y de títulos públicos, y todos los jueces del país.

No puede licuar un aumento

La profesional explicó: “El impuesto es anual para todas las personas físicas y las sociedades, en el caso de las personas físicas es por año calendario. Pero ciertos ingresos, por sueldos, cargos públicos, jubilaciones o pensiones, tienen un sistema de retenciones que obligan al empleador a retener el impuesto y la forma de cálculo de ese impuesto es mensual. En realidad, lo que se paga se va a saber cuando estén los datos concretos de todo el año”.

-¿La aplicación del Impuesto a las Ganancias puede licuar un aumento?

-Tanto como licuar un aumento no; la persona afectada va a tener un aumento y si supera el Mínimo No Imponible se les descontará. Cuando se pierde la asignación familiar, puede ser. Pero el impuesto a las ganancias a lo sumo puede hacer perder el 35% de la ganancia, no es el 35% del incremento, sino lo que se excede del mínimo.

Acerca de los planteos gremiales respecto de que no debiera aplicarse ese tributo sobre el salario de un trabajador, porque “eso no es ganancia”, la contadora señaló: “¿y de quién es ganancia, entonces? Hay un razonamiento que dice que las personas físicas, por su trabajo personal, no debieran pagar. Eso requiere una reforma legal. Pero un sueldo de 10 mil o 17 mil pesos, ¿no es ganancia? Y en el caso de un kiosquero que a lo mejor gana 3 mil o 4 mil pesos mensuales, ¿sí es ganancia? Es cierto: el trabajo personal está protegido por la norma, porque tiene un esquema de deducciones personales muchísimo más alto que los cuentapropistas o comerciantes”.

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