Sin poner un peso, DLS ató con el SEP

Prometió mantener a los contratados que presenten “servicios operativos”. Espaldarazo para que Pihen recupere los hospitales.
El Gobierno de José Manuel de la Sota y el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) sellaron ayer un “acuerdo” con el cual dan por concluido el conflicto salarial sin que la Provincia ponga un peso. De esta manera, el gremio aceptó pasar para después del verano cualquier reclamo por incremento salarial.

“Con respecto al reclamo de reapertura de la negociación salarial, el Gobierno manifestó la imposibilidad de una respuesta positiva en lo inmediato, por lo que se acordó mantener en funcionamiento el ámbito de negociación”, indicó José Pihen, secretario general del gremio y legislador del oficialismo, en un comunicado.

Como prenda de cambio, el Gobierno se comprometió a no despedir a los contratados, monotributistas, becarios y pasantes “que prestan servicios en forma efectiva en funciones operativas en programas vigentes”, indica el texto oficial.

El concepto de “funciones operativas en programas vigentes” es clave, puesto que no todos los contratados estarán en esa situación cuando comience a ejecutarse el presupuesto 2012, la semana que viene. Ocurre que muchos programas caerán al iniciarse el nuevo ejercicio financiero, en consonancia con la finalización de los contratos, los que caducan entre el 30 de diciembre y el 28 de febrero próximos.

Desde el Gobierno dijeron no tener precisiones sobre qué pasará con esos contratados. Por ahora, el compromiso de De la Sota es “no tocar” a quienes estén cumpliendo funciones vitales dentro del Estado.

De acuerdo con los últimos datos disponibles, de junio de este año, 9.381 personas están contratadas en el Estado provincial. La mayoría, 4.939, revisten en el escalafón “General”. Otros 2.782 se desempeñan en los hospitales públicos. Los 1.278 restantes se distribuyen en otras reparticiones.

Respaldo. El acuerdo representa en los hechos un fuerte espaldarazo del Gobierno al SEP. La intención oficial es que el gremio recupere parte del poder de representación que alguna vez tuvo en el sector Salud, el que le fue esmerilado por la díscola Unión de Trabajadores de la Salud.

En ese marco, la Provincia se comprometió (sin plazos establecidos) a contratar dentro del Ministerio de Salud a quienes se vienen desempeñando como monotributistas del Plan Nacer. También habrá nuevas designaciones (siempre como personal temporario) “para reemplazar al personal hospitalario cuya baja se haya producido entre los meses de agosto a noviembre del corriente”.

Asimismo, y para apaciguar los ánimos en los nosocomios, el Gobierno pagará en los próximos 60 días las horas adeudas a los dependientes del Ministerio de Salud.

“El acuerdo es un marco para negociar punto por punto con el SEP”, explicó un funcionario provincial.

De esta forma, el gremio que conduce Pihen, un aliado del Gobierno, intentará recuperar el control gremial en los hospitales, justamente donde su poder de fuego sindical fue cuestionado por las bases.

PAICOR. El pacto incluye la contratación de todo el personal que se desempeña en el programa “Auxiliares de Cocina en Comedores Escolares” y que hayan ingresado hasta el 1º de marzo de 2011. Se trata de uno de los reclamos históricos del SEP. Hasta ahora, no habían sido considerados empleados estatales. Si son incorporados, Pihen sumará varios soldados.

A Papá Noel, le pidió “diálogo”. El gobernador De la Sota aprovechó el espíritu navideño para reforzar su nueva imagen de conciliador y dialoguista. Primero desde Alta Gracia, donde asistió a un pesebre viviente, y luego desde un mensaje difundido por la web del Gobierno provincial, el mandatario le pidió a los gremios que no interrumpan servicios básicos, como los de salud y transporte. “Cuando veo que se interrumpe el transporte, la salud o los servicios esenciales, me duele”, dijo.

Destinó una sola frase para admitir que la Provincia atraviesa un desierto financiero que le impide otorgar siquiera un bono navideño a sus empleados: “Si tuviera recursos lo resolvería (al conflicto)”, dijo.

Luego, retomó su estrategia discursiva: “Creo que en estas fechas deberíamos plantearnos no gritar. Si gritamos, no nos escuchamos; si peleamos, no nos entendemos; hay que pensar un poco en los demás”, señaló.

Pese a que el conflicto en los hospitales lleva más de tres meses, DLS dijo estar “preocupado” porque “se llega fácil a la ruptura de la convivencia y del diálogo”.

Paro total de los otros “gremios”. En las antípodas del SEP, la UTS y los colectivos Enfermeras Unidas, Médicos Unidos y la Asociación de Anestesiólogos ratificaron ayer el paro por tiempo indeterminado en los hospitales públicos provinciales. Aunque estos grupos tienen posturas distintas de cómo encarar el conflicto, convergen en el reclamo de un aumento, y pueden resentir al máximo la atención en consultorios, quirófanos e internados. También coinciden en que le niegan la representación sindical al SEP.

El Gobierno deslizó que cuando arranque la negociación por los salarios, sentará en la mesa a los delegados de la UTS. Las conversaciones se iniciarían la última semana de enero. Las autoridades provinciales estiman que para entonces estará más claro el panorama financiero: especulan con un giro de la Nación por 200 millones de pesos y la renegociación de la deuda que Córdoba debe empezar a pagar en enero.

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