Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales consideraron que la metodología para seleccionar personal para el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias fue “improcedente desde el principio”, debido a que se hizo una convocatoria masiva para ocupar unos pocos cargos.
El secretario de prensa del STM, Hugo Poli, afirmó en diálogo con Radio Nativa que en las últimas semanas recibieron “infinidad de quejas” por la metodología elegida para seleccionar personal administrativo para el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias, aunque reconoció: “También nos quejamos nosotros porque cuando empezó el sistema veíamos que era improcedente”.
Según explicó, “si van a anotar 7 mil personas para 30 cargos, estamos ante un concurso de una envergadura muy importante y si uno encara esa tarea titánica” es necesario organizar “un sistema serio, incluso, con la participación de la municipalidad que nos garantice de alguna manera la máxima transparencia, porque acá el problema es la transparencia”.
En ese sentido, el dirigente gremial aclaró que “cuando hablamos de transparencia ningún método es bueno si uno lo utiliza mal” porque “no existe concurso, sorteo ni nada que pueda terminar con la injusticia o la incapacidad del que organiza”. Y aseveró que “en este caso en particular, desde el principio nos pareció que ante la cantidad de personas que había que tomar el examen por 30 vacantes ya era una cosa bastante ilógica pero después la forma en la que se evalúa es muy relativa”.
“Me imagino que cualquiera que esté en la evaluación sabe cuáles van a ser las preguntas y cuáles las respuestas, entonces hay que buscar alguna manera para que las personas que organizan las preguntas y las respuestas no sean las mismas que después estén en el jurado”, subrayó.
A su vez, Poli dijo que “los que tenemos muchos años en la municipalidad hemos visto que se organizan concurso, a veces son realmente transparentes y otras nos quedan muchas dudas, pero no tenemos un elemento o una herramienta para ir más a fondo en la investigación”.
“Nosotros somos veedores de esos concursos pero en la previa o en las cosas que se puedan manejar en secreto, no tenemos el alcance de llegar hasta ahí”, insistió.
Más adelante, reflejó que “si alguien se presenta en un concurso cualquiera y yo, que estoy en el jurado, estoy empecinado en hacerle el favor para que entre, es obvio que tengo la posibilidad de facilitarle las cosas y eso muy difícil de descubrir. A veces salta a la luz porque las respuestas son tan perfectas, con puntos y comas, que no queda otra alternativa que pensar que fue copiada o fue completada”.
En esa línea, el trabajador recalcó que “si hay gente honesta y se respeta el hecho de que haya oportunidad iguales para todos, el concurso es perfecto” pero, por el contrario, “si no podemos cumplir con esos requisitos entonces ya no podemos decir más nada de los concursos”.

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