El Gobierno quiere que los dueños de las líneas se comprometan a recaudar más para reducir el subsidio. Se pierden 50 millones.
En este contexto, en Mendoza, el gobernador Francisco Pérez modificará el contrato que en 2005 firmó el entonces gobernador Julio Cobos con las empresas nucleadas en Autam.
El cambio en el convenio será un ensayo de lo que más adelante será la modificación total del sistema de pago por kilómetro recorrido, que busca asegurar el cumplimiento de la frecuencia y garantizar la rentabilidad empresaria.
El proyecto que está estudiando el Gobierno provincial es la adhesión a una cláusula que especifique los premios pero, fundamentalmente, los castigos que recibirán los empresarios si no cumplen con la recaudación prevista.
"Que el empresario ya no tenga interés en recaudar es algo que le duele al Estado", aseguró el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau, quien comentó que una de las sanciones será el descuento en la liquidación mensual de lo que dejen de cobrar.
"Si en el colectivo hay 30 pasajeros y la máquina sólo registra el pago de 10, el empresario deberá responder por ese faltante de 20 pasajeros", aclaró el funcionario, quien apuntó a la "evasión" como uno de los principales males del sistema de transporte público.
De hecho ,y más allá de las críticas que tanto el Gobernador como su equipo hacen al convenio que firmó Cobos, Martínez Palau aseguró que "el sistema tiene cosas buenas y malas que hay que apuntar a mejorar".
Actualmente, el sistema se alimenta de tres bocas: los subsidios nacionales, los pasajes que abona el usuario y el Fondo Compensador, que es lo que pone la Provincia para cubrir la diferencia entre la recaudación y el costo de los kilómetros recorridos por cada línea.
Este subsidio provincial año a año aumenta. Por ello, el Gobierno de Pérez apuesta a mejorar la recaudación para evitar que el transporte dependa tanto del Estado.
En este sentido, para Martínez Palau la cantidad de personas que viajan sin pagar porque evaden, porque las máquinas no funcionan o porque utilizan "pases" que no les corresponde (como el abono de un hermano, primo, abuelo), "es muchísima" y provocan pérdidas millonarias.
El año pasado, por ejemplo, el presupuesto destinado al Fondo Compensador superó los 260 millones de pesos y, según precisó el funcionario, si todos hubieran pagado su boleto el Estado habría ahorrado casi 50 millones de pesos.
Teniendo en cuenta que en Mendoza viajan entre 500 y 600 mil pasajeros diarios y que la tarifa estándar es de 1,40, al año unos 36 millones de pasajes no se cobrarían, algo así como decir que durante aproximadamente dos meses nadie abonaría el pasaje. El número parece altísimo pero es el que surge de los cálculos de la Secretaría de Transporte.
De hecho, esos 50 millones es lo que aspira a recuperar Transporte este año. ¿Cómo lo van a lograr? Con una batería de medidas que además de la modificación del contrato (con el endurecimiento de sanciones) implicará la eliminación de monedas y tickets que propician la rotura de las máquina, la multiplicación de puntos de recarga de la Red Bus, el incremento de los inspectores y la incorporación de un nuevo sistema tecnológico que registre la cantidad de pasajeros que suben para contrastarla con los boletos emitidos.
La semana que viene, Autam propondrá la nueva tecnología que funcionará como censor y que permitirá mejorar el control y garantizar la rentabilidad. Las opciones que se barajan son la de un sistema táctil o infrarrojo que sea colocado en el escalón y que al pisar, el pasajero pueda quedar registrado. "Es similar a los famosos molinetes que se quisieron incorporar a los micros en su momento", contó Martínez Palau.


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