Ayer comenzaron las pericias por parte de la Policía de la Provincia con el fin de determinar el origen del impresionante incendio desatado el lunes por la noche.
Personal de la División Bomberos de la Policía de la Provincia y peritos de la División Policía Científica comenzaron este miércoles por la mañana una minuciosa tarea tendiente a determinar las causas que originaron el devastador incendio desatado en el parque industrial de Río Grande.
La labor de los especialistas apuntó en primer término a estudiar uno de los depósitos de la firma Carrier, donde empezó todo. Allí efectivos de la Policía Científica efectuaron un relevamiento fotográfico especialmente de las zonas más afectadas. Esto permitiría reconstruir el derrotero de las llamas, las cuales se originaron en dicho lugar.
De los estudios se infiere que posteriormente el fuego afectó a un galpón de Etys, la planta de incineración de aceites Petropol, para luego cruzar la calle dañando los galpones de la empresa Bestand y las tres naves correspondientes de la logística Gra-Ca.
Los primeros relevamientos determinaron que en el galpón ocupado por Petropol había más de mil 1000 tambores de 200 litros, con aceite usado. Las fuentes consultadas explicaron que si bien el ígneo no comenzó en el lugar era como prender una fogata al lado de un polvorín.
Además de los tambores de 200 litros se acopiaba filtros de motores, inclusive podía observarse un tanque de unos 50 mil litros, que también había sufrido el efecto de las llamas, lo que hizo que estallara una de las tapas. En el interior de este tanque también había aceite en desuso.
Respecto al lugar donde se originaron las llamas, la estructura del depósito colapsó, quedando chapas aplastadas y escombros por doquier. En la jornada de ayer unos 20 bomberos de la policía comenzaron a trabajar, para facilitar para este jueves la labor de los peritos científicos que intentarán determinar donde comenzó el siniestro.
Daño ambiental
Las pericias que dieron inicio a las actuaciones policiales y judiciales también se centrarán en determinar la existencia o no de riego ambiental, hecho que se originó como consecuencia del derrame de aceites en el sector.
Seguramente las autoridades municipales y de Gobierno deberán unificar criterios para el tratamiento de estos residuos peligrosos. De hecho preocupa sobremanera la cantidad de aceite esparcido en la zona, el que podría afectar las napas de agua, si se filtra este combustible originando una contaminación mayor. Recordemos que los aceites usados en vehículos son considerados un residuo tóxico y peligro.
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