Por: Gerardo Gómez Muñoz.Un fin de semana particularmente aciago para la política marplatense ha sido este último. En menos de 24 horas el presidente del Consorcio Regional Portuario Eduardo Pezzati -el sábado a la tarde-, cedió en su dura, conmovedora batalla que desde hace un año libraba con fortaleza y optimismo contra el mal incurable.
Scioli y su vice juntos
En el oficialismo con asiento en La Plata se asegura que en breve Daniel Scioli y su vice testimoniarán, compartiendo un palco, que la paz será el signo de los nuevos tiempos políticos. El acto público en que ocurrirá el acontecimiento quizás sea en la costa atlántica. Pocos días más y la novedad podrá ser constatada. Por ello el gobernador fiel a su estilo de "aquí no ha pasado nada", tras ratificar que él todo lo conversa con Cristina, afirmó muy suelto de cuerpo que nunca ha tenido una pelea con Gabriel Mariotto. De todos modos en las cercanías de la gobernación se murmura sobre "la generosidad" del gobierno nacional que le acercó los 600 millones de pesos para completar el pago del aguinaldo, a título de préstamo y a un interés del 17 por ciento. Pero el mandatario no quiere quejas y menos que se use el tema para críticas mediáticas. La consigna es "gestión a rajatabla, cuidar los pesos porque apenas habrá para pagar los sueldos y para evitar que las obras imprescindibles no se paren". A salvo habría quedado su aspiración a la candidatura presidencial si la presidenta no se presentase para la re-reelección, por ello no se detendrá el activismo a través de "La Juan Domingo", cuidando estrechamente que "nadie saque los pies del plato". El asunto es ir preparándose por si fuese necesario dirimir este tema en una interna partidaria. Se colige que también Scioli será más prudente en los alardes mediáticos con los enemigos del gobierno,cuestión que irrita particularmente a La Rosada y a Olivos.
Una oportuna encuesta de Ipsos-Mora y Araujo que pone a salvo, según sus consultados no sólo la imagen de Cristina sobre Daniel sino la intención de voto también, traerá nuevas inquietudes -es de suponer- acerca de la posibilidad de forzar los mecanismos requeridos para competir por un nuevo mandato. Los datos recabados por la consulta donde el gobernador, no estando Cristina, aparece cómodamente como primer aspirante sobre Binner y Macri, lo habilitan a su vez a no cejar en su confesada intención de apuntar a la distinción máxima. Se vienen tiempos de "sintonía fina" en este tema y la concreción de nuevas expansiones de "La Juan Domingo" -próximamente en Morón y más adelante, tal vez, un desembarco en Mar del Plata- podrán inquietar a los cosquillosos de paladar negro, aunque rija un período no proclamado, pero civilizado de tregua.
¿Se viene la intervención?
No es de mal agüero hablar de intervención judicial en la UCR sino mentar una posibilidad que podría tornarse realidad si algún afiliado quisiese comprometer a las actuales autoridades del radicalismo. Las perspectivas o tratativas de unidad para evitar las elecciones internas parecen haber encallado en la calma chicha de las vacaciones invernales. Hace varias semanas que no se conoce ninguna nueva gestión al respecto y los tiempos han vencido. Legal y estatutariamente no habría hoy quien cuente con esos requisitos para convocar a las urnas y todo el mundo está con el mandato vencido. En el ámbito del comité provincial se había avanzado notoriamente en la posibilidad de una lista de consenso, pero hoy parecería que todo ha quedado congelado y en el plano local sólo se miraba hacia la capital bonaerense para comenzar a acomodar las cargas en dirección a lo allí conseguido.
Mientras tanto hay otro gente que está marchando hacia rumbos no deseados por la mayoría partidaria. Hasta el nuevo presidente de Boca Juniors, el señor Angelici, un radical pero dependiente de Mauricio Macri ha comenzado a meter baza en el intento de pergeñar un "Radicalismo Pro". Se han conocido reuniones en las que ya han aparecido notorios como el bahiense Juan Pablo Baylac y el neuquino "Pechi" Quiroga éste con paso por la CON y la "K" y los más preocupados saben de algunos marplatenses muy cercanos al gobierno de la Ciudad Autónoma y de otros con aspiraciones derechosas al estilo Oscar Aguad. El estado de inacción de las cúpulas provinciales, dicen, crea un microclima propicio a la confusión. Hay que recordar, también, que la división del bloque de diputados provinciales sigue vigente.
Alcolea divide las aguas
Se sabía desde hace tiempo que el concejal Hernán Alcolea del bloque "Atlántica", andaba con el cuchillo bajo el poncho. Se multiplicaban sus encuentros con hombres de la conducción del PRO interesados en ocuparse un poco más de la posibilidad de ampliar el territorio partidario marplatense. Se sabía que el edil no estaba cómodo en el encuadre que preside Carlos Arroyo y para la gente de Macri tener una representación institucional venía de perillas. Una cuestión, aparentemente, engorrosa era la presencia anterior de un representante partidario en el distrito. De algún modo se habrá zanjado porque el caso es que el activo concejal hoy presentará su renuncia al bloque para constituir la representación del macrismo en el Concejo Deliberante de Mar del Plata. Es oportuno recordar que la nueva reglamentación del Concejo Deliberante establece que no podrá ser reconocido un nuevo bloque unipersonal que surja de la divergencia con el partido desde donde surgieron los votos que lo llevaron al ahora disidente a la banca.










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