El rol político de la iglesia

El rol político de la iglesia
Que Dios y la patria me lo demanden. Sí, primero dios, o Dios, y luego la patria. Con esta frase acostumbran a comprometerse los funcionarios públicos en los actos de juramento.
Sabemos que la iglesia tuvo un papel preponderante en la educación y en la política argentina, y en el mundo también. Aunque haya perdido terreno, aún cuenta con poder para justificar su participación en los debates de asunto público. Una noticia, publicada días atrás por un medio local, despertó el interés para realizar esta columna y juntar algunos ejemplos sobre la relación iglesia- política.

El 23 de enero, Diagonales.com publicó un artículo titulado: “Aguer contra Scioli, por una nueva disposición de la provincia”. La nota se refirió a la opinión del monseñor sobre un nuevo reglamento que impediría la colocación de símbolos religiosos en las escuelas de la provincia. “(…) el disgusto del arzobispo de La Plata es todavía más grande al enterarse del nuevo reglamento general de Instituciones Educativas de la provincia, que prohíbe colocar símbolos religiosos y de partidos políticos en las escuelas de la provincia de Buenos Aires. Además, se establece que las ceremonias de inauguración de una escuela, su aniversario o el uso de una nueva bandera ya no necesitarán bendición, excepto que la comunidad educativa lo decida expresamente”. Así explicó el artículo la nueva norma, que “fue publicada el pasado 26 de diciembre en el Boletín Oficial, pero recién trascendió en las últimas horas y provocó la cólera de Aguer. Sin embargo, no consiguió que desde la Casa de Gobierno la dejaran sin efecto, aunque sí le prometieron que no será retroactiva. Esto es, no obligará a retirar los numerosos símbolos que hoy están colocados”. A continuación, en pocas líneas, quedó planteado el poder que alcanza tal institución en la actualidad; aunque parezca de manera simplista, puede ser un resumen: la iglesia siente derecho a patalear –derecho otorgado históricamente- pero ya no consigue los mismos resultados. “La presión de la iglesia se sentirá fuerte por la Casa de Gobierno de calle 6 y por la dirección de Cultura y Educación, hoy a cargo de Silvina Gvirtz. Sin embargo, es difícil que se dé marcha atrás con una norma que reemplaza al reglamento de 1958, que se discutió por largos años y que en 2011 fue aprobada por unanimidad”.

YO CREO

Este artículo publicado por Diagonales.com, comenzó textualmente: “El año pasado, monseñor Héctor Aguer criticó con fuerza a Daniel Scioli a raíz de su slogan ‘creo’ de cara a las elecciones para gobernador”. Ahondaremos en este punto.

Sin embargo, previamente –aunque cronológicamente haya sido después- tenemos como ejemplo una noticia publicada el 16 de noviembre de 2011 por Infonews, donde la relación protocolar entre ambos, está intacta: “Scioli mantuvo una reunión con monseñor Aguer”. Brevemente: “El gobernador Daniel Scioli mantuvo hoy una reunión en Casa de Gobierno, con el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en donde el representante de la iglesia católica aprovechó para saludar al mandatario por la renovación de su cargo.

Por su parte, Scioli retribuyó el saludo, dado que Aguer fue reelecto recientemente como titular de la comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina, y reafirmó la predisposición de su gobierno para seguir trabajando en forma conjunta en las diferentes temáticas coyunturales que vienen abordando. Acordaron también coordinar un nuevo encuentro con los 19 obispos de la provincia en una continuidad de las diversas reuniones que mantuvieron durante la gestión, para intercambiar aportes con los distintos ministerios y dependencias de gobierno”.

Claro, no siempre fue mera cordialidad. Ante las elecciones del año pasado –primarias y generales-, Daniel Scioli presentó una campaña cuyo slogan fue “Yo creo en vos”, dicen –por ejemplo lo dijo y lo publicó el diario La Nación el 7 de agosto de 2011- que inspirado en el hit de Ricardo Montaner, “Yo creo”. En el marco de esa campaña, un aviso televisivo lo mostraba junto a su mujer, Karina Ravolini, arrodillados en una iglesia, en la típica posición de oración, meditación, o como la llamen. Qué decía Scioli en aquel aviso, entre otras cosas: “Yo creo en Dios, creador del cielo y de la tierra. Yo creo en vos, que trabajás, que estudiás. Creo en vos que te esforzás y que tolerás. Yo creo en mí. Por qué no hacerlo, si yo también soy uno de ustedes. Gané y perdí. Sufrí, pero luché con fe y pude salir adelante. Yo tengo la responsabilidad de ayudarte a mejorar y el compromiso de seguir haciéndolo para que vos puedas soñar con tu futuro”. De aquí en más, la polémica.

También fue La Nación quien se hizo eco del arzobispo ofendido. El miércoles 10 de agosto de 2011 publicó: “Aguer criticó el aviso de Scioli”, y agregó en su artículo que “El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, consideró que la imagen en la que Scioli se muestra rezando en una iglesia ‘no parece la fe cristiana’, sino el sentimiento ‘espiritualista tipo new age’”. También que “la opinión del arzobispo se conoció cinco días antes de las elecciones internas partidarias del domingo y fue reprobatoria: ‘El credo del gobernador me dejó perplejo. Para decirlo respetuosamente, me pareció, por lo menos, malsonante’, dijo Aguer a La Nación”. Y el por qué del enojo del monseñor fue explicado: “El arzobispo consideró que se emparejan ‘en ese aviso electoral la fe en Dios, en uno mismo, en el otro, en una fuerza interior, en lo que está pasando en el país, en el cambio, como si todo fuera lo mismo’. Acaso, la frase que más incomodó a la Iglesia fue el párrafo final: ‘Mientras creas en vos, todopoderoso, creador de tu cielo y de tu tierra’. ‘Llama la atención que nos invite a creernos todopoderosos cuando ese atributo no se lo reconoce a Dios’, dijo Aguer”.

La respuesta del gobernador, párrafos abajo. “Scioli defendió ayer su campaña: ‘Trato de transmitir mis sentimientos, mi punto de vista, mi manera de pensar, de ser. Hay que humanizar más las campañas porque la gente está sensible y uno tiene la responsabilidad de transmitir esos valores’, afirmó en declaraciones radiales. ‘Uno tiene que tener confianza y creer en lo que hace’, explicó el mandatario, que busca su reelección”.

No obstante la defensa, La Nación informó que “Ayer Scioli quitó la solicitada ‘Yo creo en vos’ de su página web”.

Página/12, tituló su artículo el mismo miércoles 10 de agosto de 2011, con las palabras de defensa de Scioli: “Busco transmitir sentimientos” y agregó como bajada que “El gobernador explicó que quiso ‘humanizar’ su campaña y transmitir valores. El aviso, publicado en algunos diarios, siguió ayer generando reacciones en contra de la oposición. Lo acusan de invocar a lo místico”.

Y el comienzo del artículo fue totalmente distinto. El foco estuvo puesto en la imagen del político: “El gobernador bonaerense Daniel Scioli encara con confianza el último tramo de campaña antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, para las que todas las encuestas lo muestran con una intención de voto que llega a duplicar la de quienes serán sus rivales en octubre. A pesar de eso, un aviso que publicó este fin de semana como parte de su plan de comunicación previo a las PASO, en el que habla de su relación con la religión y se lo observa en una fotografía rezando junto a su mujer, levantó críticas de sus adversarios y otras figuras de la oposición. En declaraciones radiales, se defendió: ‘Trato de transmitir sentimientos, mi punto de vista, mi manera de pensar y mi manera de ser. Yo creo que las campañas hay que humanizarlas más porque la gente está sensible y uno tiene la responsabilidad de transmitir esos valores’”.

Las críticas que recibió el gobernador fueron expuestas: “A través de Twitter, el diputado de la Coalición Cívica, Fernando Iglesias, asoció a Scioli con el venezolano Hugo Chávez, y opinó que ‘el giro religioso de la dupla Chávez-Scioli está traspasando todos los límites: mientras uno reza, el otro quiere derrotar al diablo’. El diputado del Pro, Federico Pinedo, posteó: “Scioli: Dios no es para hacer un aviso político. Mal ahí”.

En la política, muchos políticos se hicieron eco de las palabras ofendidas de Aguer. Casi estratégicamente complacientes.

DESCALABRO EDUCATIVO

Los medios nacionales también convocan al monseñor Aguer para escuchar-publicar sus opiniones en diversos temas. Por ejemplo: La educación.

El sábado 6 de agosto de 2011, La Nación publicó una nota que resumía el debate entre el ministro de Educación de la Nación y el arzobispo. El título, básico: “Duro contrapunto entre Sileoni y el arzobispo Aguer por la educación”. La nota informó que “El ministro de Educación, Alberto Sileoni, rechazó hoy las críticas que realizó el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, hacia el modelo político que lleva adelante el kirchnerismo y negó que la Argentina este viviendo un ‘descalabro educativo’, como sostuvo el religioso. El funcionario invitó al monseñor Aguer a completar su llamamiento político y agregó que ‘sería bueno que Aguer precise cuál es el candidato y el proyecto político que podría construir el modelo educativo que él anhela’. Las expresiones de monseñor Aguer y su explícito llamado a los padres de familia a votar en contra de este modelo político que, según afirma, nos ha llevado al 'descalabro educativo', merecen ser leídos y reconocidos como un sinceramiento de la personal postura política’, destacó Sileoni al referirse a las declaraciones que realizó monseñor Aguer a la prensa”.

El diario El Día, un año antes –precisamente el 11 de enero de 2010- también expresó en uno de sus artículos, la posición política del monseñor: “Aguer renueva críticas por contenidos escolares”. La nota comenzó con la siguiente información: “El arzobispo de La Plata y presidente de la comisión Episcopal de Educación Católica, monseñor Héctor Aguer, volvió a la carga contra dos materias que se dictan en la escuela secundaria: Construcción de Ciudadanía y Educación Sexual, en el marco del 47º curso de rectores, que por primera vez se realiza en Salta. Aguer aseveró también que ‘nos hallamos ante una profunda emergencia educativa que, en caso de no revertirse con inteligencia y celeridad, gravitará negativamente en el porvenir de las jóvenes generaciones’. El presidente de la comisión Episcopal de Educación Católica advirtió puntualmente ‘sobre el constructivismo que aparece en dos asignaturas que tienen capital importancia para la formación de los alumnos: Construcción de Ciudadanía -que así se concibe la formación ética y ciudadana- y Educación Sexual’".

La posición religiosa-política o político-religiosa fue: "’También calificó como ‘calumniosa e interesada la afirmación en cuanto a que la iglesia está en contra de la educación sexual’, y dijo que ‘los católicos no podemos aceptar, obviamente, que un aspecto fundamental de la formación de la personalidad se reduzca a transmitir información parcializada y a instruir sobre el cuidado que consiste en el uso de anticonceptivos y preservativos’".

MATRIMONIO IGUALITARIO

El 30 de mayo de 2010, Página/12 publicó un artículo en referencia a la carta que le envió Aguer a Scioli, donde expresaba su intenso repudio al accionar de la provincia ante un fallo que permitió que dos mujeres contrajeran matrimonio. El título: “Las anomalías de Aguer”.

La cruzada de la iglesia católica en contra del matrimonio gay tuvo un nuevo capítulo en La Plata, a través del arzobispo de esa ciudad, Héctor Aguer. Según el religioso, el gobernador de la provincia, Daniel Scioli, ‘faltó gravemente a su deber’ como funcionario al no apelar el fallo judicial que permitirá el casamiento entre dos mujeres. Desde la óptica de Aguer, esa unión matrimonial configura ‘una anomalía jurídica y social’. En una carta dirigida al mandatario bonaerense, el arzobispo platense sostuvo que ‘era de esperar que el gobernador ordenara la apelación correspondiente, con mayor razón si –como me consta por sus reiteradas declaraciones- está personalmente convencido de que el matrimonio sólo puede ser celebrado por un varón y una mujer’”.

“En su declaración por escrito, la que fue enviada a los medios de prensa, Aguer afirmó que ‘al ordenar que se apelara hubiera obrado de acuerdo a su conciencia y hubiera así cumplido su deber para con la sociedad’. El documento de Aguer se refiere a la situación de la pareja integrada por Verónica Dessio y Carolina Pérez, que en diciembre pasado había solicitado turno para contraer matrimonio en el registro provincial de las Personas de La Plata. Como el pedido fue rechazado, las novias presentaron un recurso de amparo ante la Justicia”.

“Frente a lo ocurrido, Aguer opinó que siente como una ‘obligación’ decirle al gobernador Scioli que ‘ha cometido un error y ha faltado gravemente a su deber de tutelar el orden jurídico hasta ahora vigente usando los recursos previstos y las atribuciones propias de su cargo”. Además, el arzobispo platense lamentó que la comunidad homosexual celebre la ‘defección’ de Scioli. Aguer dijo estar ‘seguro de que no lo celebra la mayoría de los bonaerenses”’, según la información que se conoció a través de la agencia católica AICA”.

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