Antiguo edificio de la Dirección de CatastroVarios edificios abandonados representan un peligro para la población puesto que en la mayoría de los casos hay una ausencia del Estado provincial y muchos se encuentran en pleno centro de la ciudad.
Uno de ellos es el antiguo edificio de correo, ubicado en la esquina de las calles Belgrano y Brandsen, que presenta un total estado de abandono y un deterioro que data de muchos años. Pero el problema se agrava debido a la permanente concurrencia de comerciantes y compradores, ya que el mismo se encuentra en medio del Mercadito. La construcción, que tiene muchos años, no cuenta con ningún tipo de reparación. A simple vista se observan las persianas destrozadas y despintadas, los balcones rotos y una fisura que divide la pared al medio. Las rajaduras dañan la estructura, lo que implica un enorme riesgo. También sobre el precario techo de chapa que bordea la esquina hay restos de hierros y algunos escombros como consecuencia del paulatino derrumbe del mismo.
En el lugar se observan personas viviendo en los departamentos. Algunas personas expresaron su preocupación “si bien entendemos que hay mucha gente que trabajan en este lugar y tienen sus locales dentro de la vivienda, es necesario que alguien tome medidas para solucionar de una sola vez este tema. De lo contrario estamos ante una posible tragedia, porque si se llega a caer ésto mucha gente puede salir lastimada y como siempre, recién harán algo cuando eso suceda.”
Mucha gente que recorre la ciudad, durante la noche, temen cruzar por lugares donde están estos edificios por considerarlo inseguro, ya que en ellos suele haber malvivientes ocupándolos para hacer de las suyas. Dos de ellos se encuentran sobre la calle Yrigoyen, uno es el ex edificio de Catrasto y a pocos metros está la vieja instalación de Aduanas.
En ambos las paredes presentan un estado deplorable, arruinadas y con muchos matorrales dentro del mismo, con las ventanas y vidrios rotos. Además de que han improvisado un lugar para habitar de manera esporádica es un depósito de basura y residuos, lo cual lo transforma en un foco de infección donde proliferan todo tipo de alimañas y roedores. Desde afuera se siente un olor nauseabundo que invade las veredas.
Las casas están en total estado de insalubridad. Los vecinos se muestran preocupados ya que, temen que en cualquier momento se concrete el derrumbe de los inmuebles y se desplome sobre los transeúntes.
Estas situaciones tienen lugar en el centro de la ciudad, donde contradictoriamente la municipalidad ejerce el mayor control, y si bien ya se registraron muchas denuncias sobre el tema, hasta el momento no se tomaron las medidas necesarias para restaurar las construcciones tampoco han sido totalmente clausuradas. “En el viejo edificio de Aduana que está sobre el Paseo Costanero, vemos que a toda hora –durante el día o la noche- entran y salen personas; algunos son vagabundos otros delincuentes que aprovechan para esconder sus cosas, dormir o estar ahí. El problema es que si se llegara a derrumbar el lugar terminarían muertos” dijeron.
Hasta el momento no se llevaron a cabo políticas municipales ni estatales para recuperar estos espacios abandonados ya que muchos de ellos deberían ser patrimonio cultural de la historia de los formoseños.
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