Presidiendo la OFEMI, Fellner ratifica coincidencias con el modelo minero que privilegia la responsabilidad medioambiental y que propone el Gobierno de la Nación.
Los reclamos sociales en Jujuy muestran (aunque algunos se hayan desvirtuado) que la necesidad primaria es la falta de posibilidades laborales. Las crisis cíclicas pusieron al desempleo en el centro de la escena, de allí que las sucesivas administraciones provinciales se hayan dedicado a resolver o, cuanto menos, paliar esta situación enrevesada, lanzándose a la búsqueda de diversas políticas estratégicas que permitan revertir una preocupante realidad.
El modelo de gestión que supo instaurar Eduardo Fellner (que a diario ofrece claras muestras de vigencia al ser sometido a severas pruebas derivadas de las dificultades económicas y financieras nacionales) define entre sus prioridades el desarrollo del perfil productivo para la provincia, como vía de salida a las dificultades estructurales. El respaldo continuo a las actividades económicas tradicionales, el fomento a la inversión privada y el impulso a los sectores productivos no tradicionales para su expectante posicionamiento, se constituyen en un faro que ilumina el camino a seguir para dar pelea a los condicionamientos que hoy actúan como ancla en las políticas concebidas para el despegue de Jujuy y, con ello, de una sociedad que tiene que romper con la idea de lo cómodo que resulta depender o vivir del Estado.
En este contexto, una de las apuestas se concentra en la minería, una actividad en franco crecimiento, favorecida por la alta demanda internacional. El mismo gobernador Fellner, entre semana, mencionó que este sector representa hoy contención laboral para 500 mil argentinos y que, según proyecciones internacionales, se espera que en el corto plazo sea generador de 100 mil nuevos puestos de trabajo, en virtud de las inversiones previstas por encima de los 150.000 millones de pesos.
La minería, desarrollada en términos de absoluta responsabilidad y compromiso, respetando marcos normativos que versan sobre la preservación medioambiental y la inclusión de comunidades, es sin lugar a dudas una oportunidad al alcance de la mano que los jujeños no pueden dejar de aprovechar. Por lo pronto, desde la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI) y con la herramienta de participación y representación de los intereses jujeños que implica JEMSE, Fellner pilotea los avances hacia la definición de una estrategia integral orientada a promover inversiones, a fomentar la industrialización y a agregar valor a la producción.
La minería es una fuerza productiva que dinamiza como pocas la economía. Si bien puede ser merecedora de objeciones, puesto que los errores del pasado fueron groseros y sus consecuencias hasta el día de hoy las sufren pobladores del norte, se hace indispensable para una provincia necesitada de inversiones y de condiciones inclusivas.
EL ANHELO DE INDUSTRIALIZAR
Los pasos a seguir en este rubro están claros, tanto así que las proyecciones se permiten bucear en instancias de industrialización local, en lo que hace a incorporar valor agregado a las materias primas, como así también la promoción de proveedores y servicios. De cara a la necesidad de implementar acciones que refuercen la economía al amparo de políticas sociales inclusivas, la Secretaría de Minería de la Nación estableció la obligatoriedad de contar con su propio departamento de sustitución de importaciones a todas las empresas mineras, a fin de que las maquinarias, equipos y sus repuestos, servicios e insumos sean adquiridos a compañías locales, terreno en el cual la empresa Sales de Jujuy está dando valiosos pasos. Se trata de la Resolución 13/2012, derivada de la Ley Nacional Nº 24.196 de atracción de inversiones.
La industrialización para la sustitución de importaciones es un esquema económico probo y se adecua a las necesidades de Jujuy, es decir responde con aumento del empleo local garantías de protección al trabajadorreducción de la dependencia de los mercados extranjeros;ptimiza los términos de intercambio; re las puertas a sectores industriales nacionales, en especial pequeña y mediana empresa; aorbe de mano de obra intensiva y calificada; pricia un alto nivel de empleo. Desde ya, el modelo de sustitución de importaciones en el que están embarcadas Nación y Provincia, implica todo un proceso transformador, el cual tendrá que ser revisado y replanteado según sus progresos, claro está con el aporte constructivo de todos los actores involucrados en minería y en la cosa pública.
Vendrán entonces, tiempos de debate encuadrado en un principio de participación efectiva, que permita encontrar consensos desde el más estricto respeto por los ejes rectores de toda discusión democrática. Las más variadas corrientes de pensamiento que surgen de la minería, coincidentes unas, dispares otras, permitirán cultivar espacios de construcción en los que tendrán que encontrar condiciones de convivencia las voces mayoritarias y las opiniones minoritarias, todas dispuestas a asumir responsabilidades para luego desenvolverse con compromiso en el terreno de las realizaciones.
Con seriedad, juicio y raciocinio, todos los actores de la estructura de exploración y explotación minera tendrán que asumir el rol de creadores de mejores condiciones de vida y de transferir a las próximas generaciones de jujeños un escenario económico y medioambiental compatible, armonioso, sólido y sustentable.
El desafío está planteado y es de esperar que prevalezca la ponderación de argumentos surgidos de diferentes enfoques y que estos sean unificados a la postre en equilibrio, con decidida influencia del conocimiento en plena fase definitoria del destino de la minería.
REDINAMIZAR LA GESTION
Movilizado por la necesidad de redinamizar la gestión municipal, el intendente de San Salvador de Jujuy, Raúl Jorge, reunió a los secretarios de su gabinete y más estrechos colaboradores para marcar el rumbo a seguir con miras a la segunda mitad de 2012. Sin entrar en detalles de lo que pretende de cada área del Estado municipal, les requirió constituirse, con carácter de urgente, en usinas de proyectos ejecutables en el corto plazo y de efectos palpables.
Esta suerte de arenga no es casual, pues se sabe que hay áreas que podrían responder con mayor eficacia a los requerimientos propios del proyecto que encarna “Chuli” y, muy especialmente, a los compromisos asumidos por el radicalismo no hace muchos meses atrás, los que le valieron un amplio respaldo de la ciudadanía en las urnas.
En esta marco, resulta fundamental el respaldo (ahora sí) comprometido e irrestricto que el Concejo Deliberante, a través de su presidente, Carlos Sadir, acerca a los espacios de decisión donde germinan las politicas de gobierno municipal, lo que quedó patentizado en la reciente resolución del conflicto con los inspectores de tránsito, situación que a su vez se constituye en una muestra palpable de que hay quienes multiplican esfuerzos para preservar los canales de entendimiento y muestran vocación de superación.



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