Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota deberían tener un gesto de piedad para con el opinólogo que cubrió el turno para el insulso “panorama” político de ayer en La Voz. Deberían cruzar alguna crítica.
LA NACION
¿Será que el líder opositor Joaquín Morales Solá se terminó de convencer de que Julio Cobos es un mal candidato para imponer en defensa de los privilegios y negocios de La Nación y Clarín? Sólo eso explicaría el aliento que ayer le da a una eventual candidatura presidencial de Daniel Scioli. Morales ya lo ubica al gobernador bonaerense al margen del kirchnerismo y hasta sentencia que junto al vicepresidente opositor, son los mejores considerados en las encuestas. Debe ser nomás que después de fracasar en los intentos de fabricar los liderazgos de Carlos Reutemann, Mauricio Macri, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Francisco De Narváez, el propio Cobos y Ricardo Alfonsín, el resguardo de los intereses económicos de La Nación-Clarín obliga a Morales a recostarse sobre un peronista alineado con el kirchnerismo.
CLARIN
El comentarista deportivo a cargo dedica el panorama político de Clarín al breve festejo del 82% móvil. Desde todos los ángulos enfoca el tema. Alude a las declaraciones de Hugo Moyano en River, y va hasta los chimentos incontrastables del Congreso. A todos tiene algo para reclamarles menos a los promotores del tema. Ni una línea para Gerardo Morales, el radical que respaldó la quita del 13% a los salarios jubilatorios como funcionario de Fernando de la Rúa. Tampoco a las advertencias de su propia sucursal empresaria AEA que muy a su pesar advertía sobre la demagogia irracional de la oposición. Poca memoria y poca vergüenza la del comentarista de Héctor Magnetto.















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