La Política del fin de semana

Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota deberían tener un gesto de piedad para con el opinólogo que cubrió el turno para el insulso “panorama” político de ayer en La Voz. Deberían cruzar alguna crítica.
O no invitarse a los cumpleaños. Sería un aporte valioso para el espíritu atormentado del escriba que sufre hasta el desconsuelo por el hecho de que ellos no pelean y, para peor, celebraron juntos el 17 de octubre en Santa Rosa de Calamuchita. A ese plato de mediodía -indigesto-, el tipeador juecista le sumó el que sirvió Mariano Campodónico a la noche en Alberdi. Y estalló en “gorilismo”. También es cierto que eso no le demanda mucho esfuerzo. Dicho esto, porque tampoco le gustó al intérprete mensualizado del doctor Jornet que Daniel Giacomino vaya al acto de la CGT en River. Habría que sugerirles a los políticos de Córdoba -a excepción de Luis Juez para quien no hay defectos- que pongan a consideración del escriba de La Voz sus agendas para que, desde ese comité juecista las aprueben o rechacen según el decálogo del “gorila ilustrado” en Selecciones del Reader’s Digest. Para más no da el “caletre”. Nos animamos a apostar doble contra sencillo que encontrarán una lista extensa y variopinta de felpudos dispuestos. Con todo, y al margen del ignorante y profundo odio por el peronismo, el espacio semanal dedicado a decir lo malo que son todos los políticos, menos Juez, no aporta absolutamente nada.

LA NACION

¿Será que el líder opositor Joaquín Morales Solá se terminó de convencer de que Julio Cobos es un mal candidato para imponer en defensa de los privilegios y negocios de La Nación y Clarín? Sólo eso explicaría el aliento que ayer le da a una eventual candidatura presidencial de Daniel Scioli. Morales ya lo ubica al gobernador bonaerense al margen del kirchnerismo y hasta sentencia que junto al vicepresidente opositor, son los mejores considerados en las encuestas. Debe ser nomás que después de fracasar en los intentos de fabricar los liderazgos de Carlos Reutemann, Mauricio Macri, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Francisco De Narváez, el propio Cobos y Ricardo Alfonsín, el resguardo de los intereses económicos de La Nación-Clarín obliga a Morales a recostarse sobre un peronista alineado con el kirchnerismo.

CLARIN

El comentarista deportivo a cargo dedica el panorama político de Clarín al breve festejo del 82% móvil. Desde todos los ángulos enfoca el tema. Alude a las declaraciones de Hugo Moyano en River, y va hasta los chimentos incontrastables del Congreso. A todos tiene algo para reclamarles menos a los promotores del tema. Ni una línea para Gerardo Morales, el radical que respaldó la quita del 13% a los salarios jubilatorios como funcionario de Fernando de la Rúa. Tampoco a las advertencias de su propia sucursal empresaria AEA que muy a su pesar advertía sobre la demagogia irracional de la oposición. Poca memoria y poca vergüenza la del comentarista de Héctor Magnetto.

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