Frustrada sistemáticamente respecto de colocar sus hombres de la política en cargos de gobierno (Luis Juez en 2007, aunque insistirá en 2011), La Voz optó, en esta etapa, por intentar sacarlos del poder.
CLARÍN - LA NACIÓN
Clarín sin candidato puede ser aún más retorcido informativamente. El columnista Eduardo van der Koy no puede contar los entretelones del encuentro secreto (hasta que Ambito Financiero lo publicó) de Héctor Magnetto con los empresarios porque admitiría su actuación política electoral. Le deja ese trabajo sucio a La Nación. Entonces, en el rol de oposición que ejercen ambos medios (en la práctica son uno solo con dos “cajas”) se dividieron los ejes. Los “Nobles” boys cargan sobre la cuestión del armado electoral de Néstor Kirchner en el país. El planteo da a pensar que las elecciones están a 30 días. Lo introducen al ex presidente en sus urgencias con un revoleo de nombres y estrategias que sólo puede concebirse con más de 40 grados de fiebre. Al columnista lo desvela la impotencia. Porque de la ensalada (donde repita las fábulas que su sucursal cordobesa le transmite) surge que el problema electoral no es, a esta altura de Kirchner, sino de la oposición que no logra candidato. A Clarín, en ese sentido, le crecen los enanos. Apostó a Cobos, y viene en retroceso; jugó para Reutemann y los dejó colgados; Macri se quedó escuchando y los federales Duhalde y Solá tampoco surgen. Alfonsín no es confiable. Les queda Elisa Carrió (crispada y algo más inentendible que lo normal) o el propio Magnetto. En este juego dual se desentiende de la cuestión económica sentenciando que el crecimiento y los buenos resultados en ese renglón tienen un valor político relativo. De eso se ocupa Joaquín Morales. El líder rescatado del Operativo Independencia, ofrece los detalles que el CEO de Clarín le permite contar de la cumbre opositora, con cena incluida, en su casa. Allí hablaron los empresarios, congraciándose con el dueño de Clarín, al que temen, como caso todo el arco opositor en lo político. La gente de las empresas está cansada. Dicen, de soportar a Guillermo Moreno. Hay que agregar que, además, mayoritariamente, tambien deben estar cansados de ganar plata con una economía que funciona.






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