Hace bastante que el menemista Jorge Matzkin no es noticia por su accionar político, sino por los negocios. Aunque no es ningún secreto que siempre ha llevado de la mano esas dos actividades.
Ahora, su decisión de desembarcar en el regenteo de medios de comunicación vuelve a ponerlo en el centro de la escena. Antes, ocupó los primeros planos cuando decidió ocupar una propiedad rural por la que desembolsó -según él mismo dijo- nada menos que 2.400.000 dólares.
Con esa plata, se quedó con “La Guitarra”, uno de los campos que Darío Sarasola heredó del millonario achense Rufino Otero. La propiedad de ese campo quedó bajo controversia, luego de comprobado que Eva Paole es hija de Otero, y que por lo tanto le corresponde heredar.
Pero, además, el modo en que actuó Matzkin ese día (26 de noviembre de 2008) le valió un procesamiento por amenazas. Para instalarse en el inmueble de la discordia llegó acompañado por un grupo de adláteres, liderado por el mítico puntero Ramón “Pepe” Rodríguez, líder del clan conocido como “Los Veco”.
Eduardo Tobal, que reclamaba para sí el campo, dijo que se trató de “una patota”. “Los voy a limpiar a todos”, le escucharon decir a Matzkin y esa frase influyó para que el Juzgado de Instrucción 3, a cargo de Laura Armagno, determine sentarlo en el banquillo de los acusados.
Matzkin acudió en queja al Superior Tribunal de Justicia. El delito de amenazas, tipificado en el artículo 149 bis del Código Penal, prevé prisión de seis meses a dos años el que hiciere uso de amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas. La víctima del accionar de Matzkin fue el peón Hugo Ponce.
Comentá la nota