La mayoría rescató su papel en la transición
MADRID.- El velatorio de Manuel Fraga Iribarne, que murió anteayer a los 89 años, reunió ayer a los máximos representantes de la clase política y de la realeza española, que no ocultaron su pesar por la muerte del más importante "eslabón político" entre la dictadura franquista y la democracia.
En una jornada fría y lluviosa en la capital española, uno de los primeros en llegar al domicilio particular del desaparecido ex senador y fundador del Partido Popular (PP) fue el rey Juan Carlos I.
En el interior de la vivienda del barrio de Moncloa, el monarca, que llegó acompañado por su esposa, la reina Sofía, y una de sus hijas, la infanta Elena, murmuró ante el féretro de Fraga: "Es una pena". Y aunque no hizo declaraciones a la prensa, el rey reconoció a Fraga como un "servidor del Estado" por medio de un telegrama dirigido a los deudos del histórico político gallego.
También por la mañana, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, visitó a Carmen, hija del ex ministro de Francisco Franco. Tras darle personalmente sus condolencias, Rajoy reconoció a la prensa que Fraga, su mentor político, "fue uno de los políticos más grandes del siglo pasado y actual" y "un político clave en la transición democrática".
Por su parte, el dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Rubalcaba, también asistió al velatorio.
El ex ministro del Interior del último gobierno socialista manifestó que prefiere quedarse con el recuerdo de Fraga como "padre de la Constitución española" de 1978, y con el de su capacidad para "saber entender" la necesidad de "cambiar e integrarse" al sistema democrático.
Para el histórico líder comunista Santiago Carrillo, el mérito de Fraga estuvo en su "talento para adaptarse a los tiempos".
Pero ayer también hubo lugar para las opiniones más críticas sobre la figura del mentor político de dirigentes del PP como el ex presidente José María Aznar, Alberto Ruiz-Gallardón y el actual mandatario.
A través de su cuenta de la red social Twitter, el dirigente de Izquierda Unida (IU) Gaspar Llamazares marcó una de las pocas notas disonantes en un lunes de duelo generalizado para la política española.
"Lamento su muerte como la de cualquier ser humano, pero no olvido. No olvido la dictadura franquista y a sus víctimas, ni la resistencia a una transición amenazada y tutelada", afirmó el político de IU.
Fraga será sepultado hoy en el panteón familiar del cementerio de Perbes, en La Coruña, donde están los restos de su esposa, María del Carmen Estévez, que murió en 1996.
Además, el sábado habrá un funeral con honores en la Catedral de Santiago de Compostela..

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