“La política debe mostrar que se hace cargo de la infancia”

“La política debe mostrar que se hace cargo de la infancia”
San Juan.- A menos de un mes del comienzo del V Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia, que se realizará del 15 al 19 de octubre en la provincia, el funcionario destacó los objetivos principales del encuentro. También hizo un repaso sobre los grandes cambios que se han observado en el enfoque de las políticas hacia la protección de la infancia y adolescencia en San Juan.
El V Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia ya tiene más de 10 mil inscriptos, incluyendo interesados locales, nacionales y extranjeros, a poco más de 20 días de su comienzo. Los organizadores ya hablan de un “encuentro histórico” para la provincia.

Al respecto, el ministro de Desarrollo Humano y Promoción Social, señaló algunos detalles sobre la organización del Congreso, del que participarán importantes funcionarios del ámbito nacional; y también realizó un repaso sobre cómo las políticas nacionales y provinciales vinculadas a la infancia han sido las promotoras de un cambio social más que importante.

¿Cómo van con los preparativos del Congreso?

Muy bien. Estamos trabajando en forma conjunta con el gobierno nacional. Hemos tratado de que a diferencia de los otros Congresos en los que se abordó la temática de la niñez y la adolescencia desde la mirada de las ONG, esta vez queríamos que tuviese una mirada desde la política.

¿En qué sentido?

En que se comenzará a mostrar y evaluar de qué manera los diferentes procesos van teniendo en cuenta a la infancia como promotora del cambio social y del desarrollo de una comunidad. En este sentido, la agenda que hemos generado en todas las conferencias, los paneles y los foros, tiene que ver con dar intervención a quienes lo hacen desde la política, desde la justicia o desde las ONG.

¿Es mostrar un cambio en las políticas sobre la infancia?

Que la política muestre que se está haciendo cargo de todo lo que tiene que ver con la infancia. Creo que en Argentina se están viviendo procesos que tiene que ver con los niños y adolescentes muy interesantes. Durante muchos años después de Perón y Evita, nunca se le dio a la niñez tanta importancia como ahora. Después de eso, se fue diluyendo y la infancia fue sujeto pasivo de la vida política y social de la Argentina.

¿Y cuándo se notó un nuevo cambio?

A partir del 2.003, bueno, con la venida de Néstor Kirchner, con la llegada del gobernador Gioja, quien tiene una sensibilidad exquisita por el campo de lo social. Lo digo yo, que además de ser un militante político, soy un militante social. Esto ha permitido que Argentina esté en una posición totalmente distinta.

¿Por qué?

Porque se ha dado un bloque de leyes muy importante que ha contribuido a garantizar la distribución plena y lo que dice la Convención de los derechos de los niños, algo que en el que país flaqueó bastante durante la década de los 90, donde si bien se hablaba de “primero los niños”, parecía más bien “los niños al último”. Entonces, a partir del 2.003, con este bloque de leyes como por ejemplo la ley de Protección Integral de la Niñez, ha permitido que Argentina sea un país vanguardista en esta nueva etapa donde los pibes comienzan a ser tema de agenda.

¿San Juan también?

Sí. El otro día, cuando viajábamos a Buenos Aires, le decía al Gobernador: “Usted pierde de vista lo que realizó, inmediatamente se hizo cargo de la gestión”.

¿A qué se refiere?

A que él asumió en diciembre de 2.003, y en julio de 2.004, ya estaba firmando un protocolo por la infancia. Estaba convocando a todos los sectores de la sociedad, a los sindicatos, a las universidades, al Poder Legislativo, a firmar un protocolo con las bases de que “ningún niño estuviera en la calle, todos los niños con sus familias, todos los niños en la escuela”. Cuando nos queda mucho por hacer sobre este objetivo que nos habíamos propuesto, creo que ese pacto que el Gobernador firmó con todos estos sectores y contribuyó a que la sociedad sanjuanina tomara conciencia del estado en el que estaba la infancia.

¿Cuál era ese estado?

Nosotros teníamos en ese momento un 54% de pobres y donde la mitad de esos pobres eran niños. A partir de ahí, ese pacto por la infancia nos permitió avanzar en una serie de políticas que han contribuido a cambiar la infancia en San Juan.

Por ejemplo...

Cuando llegamos al Gobierno, teníamos 1.800 pibes internados. Cuando hicimos un diagnóstico sobre la situación de esos pibes, encontramos que muchos estaban internados por cuestiones sociales. Nosotros en lugar de salir a fortalecer a esa familia en situación de precariedad, lo que hacíamos era sacar a ese pibe y llevarlo al instituto. Poníamos un parche en la vida de esa familia, pero lo más terrible que se hacía como Estado era negarle el primer derecho que tiene un niño que es la convivencia familiar y comunitaria.

¿Cómo cambiaron?

Lo que empezamos a hacer fue en pensar cómo recuperar las familias que estaban durante muchos años postergadas. Creo que hay dos o tres medidas que son las más importantes y que tuvieron un impacto directo sobre la infancia.

¿Cuáles?

Una tuvo que ver con la erradicación de villas. Eso permitió, por ejemplo, que muchos niños que estaban internados pudieran volver a sus familias. El dato más significativo es que de tener 1.800 pibes internado en 2.003, hoy en 2.012, solamente hay 120. Con una vivienda digna, muchos padres comenzaron a hacerse cargo de la crianza de sus hijos y recuperaron el hábito de la mesa familiar. Además, los primeros años se aplicó lo del ticket alimentario que fue llevado a la tarjeta magnética para más transparencia. Nos ayudó a contribuir con el ingreso de alimento sin depender de un puntero.

La Asignación Universal, ¿es una de esas medidas?

Sí. La Asignación para la Protección Social de la Niñez que no es otra cosa que contribuir con aquellos padres, trabajadores informales, que no cobran la asignación familiar. Esto permite que los padres tengan más posibilidades de ocuparse de la crianza de sus hijos y de algo que es fundamental que tiene que ver con la alimentación, la salud y la educación. El haber recuperado más del 30% de los pibes que se cayeron del sistema educativo porque no tenían sus necesidades básicas cubiertas, es un hecho importante.

¿Qué opina de quienes critican esta política?

Me da mucha indignación cuando, peyorativamente, muchas personas desconociendo en positivo políticas como la asignación no la valoran como tal. La vinculan con la demagogia o con el clientelismo. Una madre me decía el otro día: “Yo soy costurera, alguien me dio una máquina para reemplazar la anterior, mi marido es albañil y la asignación nos permite reforzar la educación de nuestros hijos”. A veces somos injustos, porque no estamos haciendo otra cosa que ser solidarios.

El enfoque en torno a la infancia, ¿sigue cambiando?

Ahora aparecen otros problemas, como el de la violencia familiar que nos preocupa. Es una realidad distinta que pasa por otra cuestiones y que nos obligan, como Estado, a repensar en diferentes modalidades de intervención y a cambiar una estratégica que nos habíamos propuesto. Tenemos que trabajar con diferentes sectores que también tienen su responsabilidad.

¿A qué se refiere?

Me parece que tenemos que seguir insistiendo en el rol protagónico que tienen la familias con la crianza de sus pibes. Cada vez trabajamos más a nivel primario, para que los municipios se vayan haciendo responsables, con creaciones de áreas de familias y de la mujer, con profesionales especializados que son financiados por el Ministerio de Desarrollo Humano.

¿Solamente de los municipios es la responsabilidad?

El municipio tiene una responsabilidad primaria pero los propios actores de la sociedad tienen responsabilidad también. Cuando uno conforma una sociedad civil, el objetivo es cumplir con un objetivo concreto que tiene que ver con asumir el rol para el que fue creada, pero tiene que ver con lo que pasa en su vida comunitaria. Es mucho lo que hemos hecho y muchísimo lo que queda por hacer. Hay que seguir trabajando con el mismo compromiso. Siento que es interesante e histórico el proceso de San Juan en relación a la agenda pública y es bueno que un gobernante esté comprometido por lo social.

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