La muerte de Néstor Kirchner obliga a los candidatos a reanalizar el escenario nacional.
Sobran las hipótesis y faltan las certezas sobre lo que ocurrirá en el inestable universo peronista, y allí radica la clave de lo que irradiará hacia el resto de la política.
La unión o la desunión del peronismo impactará en las provincias, pero nadie dará un paso hasta conocer la respuesta a aquel gran interrogante.
La primera pregunta a conocer es cómo jugará el peronismo cordobés.
De la Sota
El candidato a gobernador y el actual mandatario provincial leerán con atención los movimientos en torno a la Casa Rosada para mover las piezas.
Uno de los enigmas que ahora vuelve a cobrar vigor es el de la fecha de las elecciones provinciales, que en Córdoba podrían ser a partir junio del año que viene.
Hasta ahora, las señales enviadas por Schiaretti, en especial con la última reforma a la ley electoral, tenían que ver con el máximo adelantamiento posible de los comicios, de manera de despegarlas tanto como se pueda de las presidenciales, que está anunciada para el domingo 23 de octubre.
Pero la muerte de Kirchner seguramente lo hará meditar.
La figura del ex presidente es controvertida para el electorado de Córdoba y por eso el peronismo provincial proyecta desdoblar la convocatoria locar de la nacional que tiene definida la fecha para el me de octubre del año próximo.
Sin Kirchner, dependerá de lo que suceda con el peronismo nacional.
¿Podría volver a convenir la unificación del calendario nacional con el provincial, si se produce una corriente de simpatía que mejore las condiciones de Cristina, o si el peronismo designa otro candidato, como por ejemplo el gobernador bonaerense Daniel Scioli?
Juez
A Luis Juez la desaparición de Kirchner no le resuelve su principal problema para las elecciones 2011, es decir la falta de un anclaje nacional, de un referente que lo ayude en la campaña provincial, y más aún en el escenario de la unificación electoral o en el de un fuerte impacto de la campaña nacional sobre Córdoba.
Ayer, Juez expresó sus respetos a la familia Kirchner, en un acto que parece poco sincero, después de sus fuertes sistemáticos agravios en contra del ex presidente, de quien fue alidao hasta el año 2007
El oportunismo de Juez quedó al descubierno una vez más, ya que la gente ahora espera mensajes de condolencias, lo políticamente correcto a lo que el ex intendente de Córdoba está siempre atento.
Aguad
Oscar Aguad, el tercer candidato a la gobernación para las elecciones de 2007, pisó mal ayer al preguntarse, tras las palabras de rigor sobre la ocasión, si no conviene un adelantamiento de los comicios nacionales. Aguad es el presidente del bloque de diputados nacionales de la Unión Cívica Radical, y pese a los pedidos de sus correligionarios, sigue mirando hacia ese cargo, que ahora quiere sostener durante un año más, ya que Ricardo Alfonsín no estaría interesado en ocuparlo.
Giacomino
Otro afectado por la muerte de Kirchner en El Calafate es el intendente Daniel Giacomino, quien mantenía una sólida relación política con el ex presidente. Giacomino, quien alguna vez se declaró un “soldado de Cristina”, solía recurrir al santacruceño para que éste le desatara algunos de los nudos gordianos que la gestión municipal le presentara. Giacomino pondrá a prueba el estado de sus relaciones con el resto del kirchnerismo, para una ayuda política que seguirá necesitando. Anoche, por las dudas, organizó un acto de ratificación de fe kirchnerista.
Ayer, Juez expresó sus condolencias a la familia Kirchner. Fue su aliado hasta 2007. Después le ofrendó fuertes agravios en contra del ex presidente.
El radical Aguad pisó mal ayer al preguntarse, tras las palabras de rigor sobre la ocasión, si no conviene un adelantamiento de los comicios nacionales.







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