Política Ciudad: los residuos urbanos, próximo frente de conflicto

A puerta cerrada, el PRO discutió cómo preservar la imagen de su jefe, averiado por el rechazo del subte. Y discutió cómo responderle a la provincia de Buenos Aires, que se niega a seguir aceptando cinco mil toneladas de basura diarias.

Hay que contrarrestar la imagen que el kirchnerismo ha logrado montar en el Congreso." Ésa fue la principal consigna nacida del último "retiro espiritual" del PRO, sus ministros de la Ciudad y el jefe de Gobierno, que no pueden salir de la encerrona que les plantea en todos los frentes el gobierno nacional desde que Mauricio Macri dio marcha atrás con los subterráneos. Es que todos suponen que el conflicto va a subir de escala en breve, cuando el gobierno nacional avance con un tema más espinoso aún que el del transporte: el destino de la basura porteña, unas cinco mil toneladas, que por ahora es derivada y enterradas diariamente en predios situados en el conurbano bonaerense.

Interna al rojo vivo

"Convoquemos a una sesión especial en la Legislatura", proclamó Horacio Rodríguez Larreta, confiado en dar un debate equiparable en sentido y tensión al que vienen mostrando los medios, con amplia cobertura, sobre el vapuleo del que es objeto el ingeniero que quiere llegar a presidente en 2015. Vapuleo en especial de sus diputados en el Congreso, entre ellos Laura Alonso, Gabriela Michetti y Federico Pinedo. Pero la iniciativa de El Guasón fracasó en 48 horas. Los bloques no oficialistas se negaron y no prestaron quórum, como lo hizo saber Aníbal Ibarra, porque "la sesión sólo iba a ser un show mediático" destinado, claro, a mostrar que la mayoría en la ciudad piensa de otra manera.

Y es cierto en parte ese argumento. De acuerdo con una encuesta telefónica hecha en Capital sobre 1.089 casos, entre el 24 y 26 de marzo por la consultora de opinión pública Qualitative, a la que tuvo acceso Diario Z, el jefe de Gobierno no sólo mantiene un respetable caudal de imagen propia y de gestión, que supera el 40 por ciento de aprobación, sino que, consultados los ciudadanos sobre si el subte, el premetro y las líneas de colectivos que circulan en el ámbito porteño debían ser gestionados por la Ciudad, un nada despreciable 63,8%contestó que el jefe de Gobierno debía hacerse cargo. Y punto.

Todo lo cual no explica, y es contradictorio, con los más de diez puntos de imagen positiva que perdió el ingeniero -según se reveló en el "retiro"- desde que abrió la refriega por el "traspaso" de aquellos recursos que le hagan tolerable su gestión, de modo que nada ofrezca resistencia ni lo desgaste de cara a su carrera presidencial.

Las cosas, puertas adentro, se pusieron al rojo vivo...

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