Polti: “Siempre habrá voces que defenderán la dignidad humana”

En su homilía, el obispo de la Diócesis de Santiago del Estero habló de la esperanza y de que no está perdida “la causa del hombre”.
Anoche se celebraron las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol, oportunidad en la que el obispo diocesano, monseñor Francisco Polti hizo un ferviente llamado a la esperanza de los cristianos, frente a “las grandes dificultades para implantar la semilla del Reino” y “ante las situaciones difíciles que atraviesa nuestra Nación”.

Una gran cantidad de fieles participó de la procesión con la imagen del santo patrono que recorrió las calles que circundan la plaza Libertad, y luego se ofició la misa principal que contó con las presencias del gobernador Gerardo Zamora y del intendente Hugo Infante.

Polti concelebró la misa central con el obispo auxiliar, monseñor Ariel Torrado Mosconi, y a los sacerdotes de la parroquia, y durante su homilía quiso ahondar sobre “otra virtud teologal, como es la esperanza”, para lo cual se remontó al “anuncio de la buena noticia… y las grandes dificultades para implantar la semilla del Reino”.

“Se puede palpar entre nosotros aquellas palabras que tantas veces repetimos en la oración por la Patria: “Nos sentimos heridos y agobiados” ante las situaciones difíciles que atraviesa nuestra Nación. Al mismo tiempo podemos advertir una necesidad dolorosa y, en cierto sentido, profética de esperanza, como respiro para vivir. Sin esperanza no se vive. La actividad del hombre está más condicionada por la espera del futuro, que por la posesión del presente”, dijo el prelado.

Dijo que pese a las leyes como la del matrimonio entre personas del mismo sexo, “la causa del hombre no sólo no está perdida, sino que se encuentra en clara ventaja. Las grandes ideas, que son faros del mundo moderno, no se apagarán, siempre habrá voces que harán resonar, como lo pudimos ver en nuestras plazas, que defenderán la dignidad de la persona humana”

“Sí, la dignidad de la persona humana será reconocida no sólo formalmente, sino realmente”, enfatizó.

Recordó los desafíos pastorales que asumió cuando llegó a Santiago ya que “no han perdido vigencia”, entre los que enumeró: la Iglesia como “casa y escuela de comunión”, pues “en nuestra Iglesia particular todos tienen que tener un lugar, como padre, pastor y hermano”; la promoción de la familia, “amenazada cada vez más por fuerzas disgregadoras”; la defensa de la vida, desde el primer momento hasta el último instante, “frente a una cultura de la muerte que se quiere imponer en nuestra sociedad”; los pobres, enfermos y ancianos como destinatarios privilegiados de la Evangelización en la defensa de la vida”; y la participación activa en la construcción del bien común.

“Por último me quiero referir a otro desafío que tenemos entre nuestras manos. Es el esfuerzo que debemos poner para interpretar la realidad social a la luz del Evangelio y seguir trabajando para ofrecer nuestra contribución a dar soluciones a diversos temas en la sociedad actual”, ahondó.

Finalmente invitó a los cristianos a seguir a Santiago Apóstol que “asumió con todas sus consecuencias y con gran entusiasmo el seguir a Cristo por los caminos que Él le señaló”.

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