Polti: “Es necesario proteger a las madres”

Los obispos reiteraron su posición y la de la Iglesia, en general, sobre el tratamiento que el Congreso inicia hoy de proyectos que impulsan la despenalización. Llaman a alzar la voz contra el “atentado a la vida”.
Ante la amenaza inminente del tratamiento en comisión de diversos proyectos para la despenalización del aborto en la Cámara de Diputados de la Nación durante la jornada de hoy, la Iglesia santiagueña realiza un fuerte llamado y reflexión a la sociedad santiagueña.

“Como pastores de esta Iglesia que peregrina en este suelo argentino, durante este año que hemos llamado Año de la Vida, hemos reflexionado sobre ella y la hemos reconocido como un regalo maravilloso que hemos recibido de Dios. Es así como Dios Creador llama al hombre a la existencia “por sí mismo”, y con su venida al mundo el hombre comienza, su “gran aventura”, la aventura de la vida. Cada ser humano existe como un ser único e irrepetible.

En nuestro país hay una estima a la vida como un valor irrenunciable”, afirmó monseñor Francisco Polti, en exclusiva para Nuevo Diario.

Frente a este valor de la vida, vemos con preocupación las diversas situaciones ante las que hoy la vida se encuentra amenazada, especialmente entre aquellos que viven su existencia en un estado de extrema fragilidad. Junto con estas situaciones nos encontramos con el planteo del aborto. Nuestra preocupación en relación a este tema no es sólo la de la vida del niño por nacer, sino también la de la mamá embarazada.

Somos conscientes de la tensión que sufre, en ocasiones, esa madre frente a un embarazo no esperado. Respetamos profundamente ese instinto maternal de toda mujer que le es imposible reprimir. Por eso deseamos como pastores escuchar, acompañar y comprender cada situación. Es absolutamente necesario proteger a las madres, especialmente en el período de gestación y en particular a las que se encuentran en estado de incertidumbre e inseguridad social o con dificultades graves en el momento del embarazo. El aborto nunca es una solución.

Así es. La mamá que no permite el nacimiento de su hijo, no podrá olvidar de por vida esa irremediable determinación. Queremos acompañarla, evitar una decisión que al contrario de lo que parece ser un buen uso de la libertad, es una opresión que llevará en su corazón, porque es incompatible con su propia vocación y dignidad como mujer.

Es por eso que, hoy más que nunca, exhortamos a todos los ciudadanos de esta querida Patria a reflexionar sobre el valor de la vida. No nos olvidemos que nuestra Patria ha demostrado en su historia, entre luces y sombras, el aprecio a la vida. Es necesario, entonces que las autoridades públicas no lesionen jamás la dignidad personal y garanticen el efectivo ejercicio de los derechos humanos y el primer derecho es el derecho a la vida, desde su concepción hasta su conclusión natural.

Comentá la nota