Estuvieron presentes el gobernador de la provincia Dr. Gerardo Zamora, y el intendente de la Capital, Hugo Infante.Polti advirtio sobre graves peligros de tendencias culturales y legislaciones
El obispo pidió al Señor que ilumine el camino y fortalezca todas las almas para obrar por el bien.
“Hoy, reunidos en esta Iglesia Catedral, queremos hacer una oración de acción de gracias por la Patria. Deseamos implorar a Jesucristo, Dios y Señor de la historia, que ilumine nuestro camino y fortalezca nuestras almas. Así lo hicieron los congresistas, después de declarar la Independencia, aquel 9 de julio de 1816, quienes se dirigieron a la iglesia y el sacerdote Pedro Ignacio de Castro Barros, diputado por La Rioja, pronunció la oración patriótica”, dijo Polti en el inicio de su homilía.
Además el prelado instó al pueblo a dar gracias a Dios por haber intercedido para que el país sea un pueblo beneficiado, y pedir perdón por los pecados cometidos a lo largo de la vida.
“Este acontecimiento nos recuerda que nuestra Patria nació y creció bajo el cuidado de nuestro Padre Dios. Por ello queremos acercarnos a Él para darle gracias por tantos beneficios que nos ha dado, por medio de su mano generosa y providente, a largo de estos años. Asimismo aprovechamos esta celebración para pedirle perdón por nuestras faltas personales y por las veces que con nuestras erradas acciones favorecemos las estructuras de pecados”, expresó monseñor.
Actualidad
El obispo Francisco Polti se refirió también a la sociedad actual.
En su homilía indicó que la sociedad se encuentra hoy dentro de un complejo proceso cultural que marca el fin de una época y la incertidumbre por la nueva que emerge al horizonte.
“Si bien podemos comprobar las acciones positivas que la humanidad ha realizado en el progreso y en la adquisición de condiciones de vida más humanas, por otra parte debemos estar atentos a los graves peligros hacia los que algunas tendencias culturales tratan de orientar las legislaciones y, por consiguiente, los comportamientos de las futuras generaciones”, aseveró monseñor Polti.
Además, el prelado resaltó los cambios que se perciben en la sociedad, la cual busca constantemente liberarse de Dios para convertirse en un ser totalmente autónomo.
“En efecto, en estos últimos tiempos se puede verificar un cierto relativismo cultural en el cual la persona no sólo pretende librarse de Dios, sino que niega su condición de creatura, proclamándose un ser totalmente autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se auto crea y se convierte en un dios para sí mismo, sin ninguna referencia a su Creador ni a la verdad impresa en su naturaleza”, puntualizó.
Llamado
En otro párrafo de su homilía, monseñor Polti señaló también la urgencia de que la sociedad distinga el bien del mal.
“Ante este panorama, es imprescindible redescubrir la ley natural, norma escrita por Dios Creador en el corazón del hombre, que nos permite distinguir el bien del mal. Esta ley natural es inmutable, permanente a través de la historia. Las normas que la expresan son siempre substancialmente válidas. Es la base necesaria para la edificación de las normas morales y la ley civil”, sostuvo.
En esta importante fecha para los argentinos, el prelado instó a la comunidad a defender los derechos y el respeto que toda persona se merece en esta vida.
“El amor a la Patria nos invita hoy a reflexionar y a comprometer nuestra acción por construir una sociedad mejor. Para ello, como ciudadanos comprometidos por la dignidad de nuestro pueblo, debemos buscar sinceramente la verdad y promover y defender, con medios lícitos, las verdades morales sobre la vida social, la Justicia, la libertad, el respeto a la vida y todos los demás derechos de la persona”, puntualizó Polti.
Aprecio
Exteriorizando la postura de la Iglesia, monseñor sostuvo que “ante quienes rigen los destinos del país y están dedicados de lleno a la actividad política, judicial y administrativa, la Iglesia tiene aprecio por tan importante tarea”.
Y agregó: “El Concilio Vaticano II afirma que la política es un arte ‘difícil y nobilísimo’. Esta dignidad del trabajo político se pone de relieve por su finalidad propia, esto es, servir al hombre y a la comunidad, y promover sin cesar sus derechos fundamentales e inalienables”.
Asimismo, el prelado aprovechó la oportunidad para agradecer la presencia de autoridades de gobierno: “Saludo a las autoridades y agradezco su presencia en esta celebración. La responsabilidad política adquiere una nueva vitalidad cuando cada uno considera que es hijo de Dios, lo cual lo llevará a imitar la providencia y la bondad de Dios Padre, y por tanto a realizar iniciativas cada vez más amplias y generosas en favor de todos, respetando la dignidad de la persona”.
“Continuar con la construcción de la Patria es nuestra tarea. Ello requiere sabiduría, prudencia, fortaleza de ánimo, una esperanza que superan nuestras pobres fuerzas humanas. Y así, escuchando la Palabra de Dios y poniéndola en práctica como leíamos en el Evangelio, edificaremos nuestra Patria sobre roca firme”, concluyó.


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