De los 5 polos a construirse, Barracas es el único que funciona en todos sus niveles previstos. El de La Boca opera a medias, el de Mataderos está "en cero", las obras del de Lugano están avanzadas y el de Saavedra permanece cerrado desde hace años, con un 70% de la construcción terminada. Los Polos, uno por uno: lo que se hizo, lo que falta y la deuda educativa que arrastra la Ciudad.
Si bien este medio intentó obtener información oficial del Ministerio de Educación porteño, desde las oficinas de Esteban Bullrich no hubo respuesta.
Saavedra
De los Polos Educativos y junto con Barracas, Saavedra es el predio que más trascendencia cobró durante la gestión de Mauricio Macri. Se trata de un lote de cuatro hectáreas en Crisólogo Larralde y Galván. Rubén Berguier, parte de la Comisión directiva de UTE y profesor interiorizado en el desarrollo del polo, registra ante LPO que los últimos movimientos oficiales se dieron “desde que Jorge Telerman perdió las elecciones”.
Desde fines de 2007, el polo se encuentra sin ninguna actividad y las obras se mantienen “paralizadas, y lo que es tremendo es que está construido el 70% de la obra, por lo que se está echando a perder la inversión que hizo entonces el gobierno porteño. Todo está en proceso de deterioro, y lo dicen los propios arquitectos que intervinieron en la obra hasta que dejaron de pagarles”, aseguró Berguier.
Según promocionan las propias autoridades capitalinas, en dicho espacio de Saavedra estará una escuela Infantil para niños de 45 días a 5 años, en donde podrán concurrir 480 niños; la escuela Media Técnica N° 36 “Alte. Guillermo Brown” en un nuevo edificio, con especialización en computación, medios y obras (capacidad: 840 alumnos); la escuela de Música “Juan Pedro Esnaola”; la Media Magisterio y Profesorado de Música, Escuela de Luthiers e Imprenta, para 1.500 alumnos; un auditorio para 450 personas; la escuela Especial - N° 1 IREP; Escuela Primaria y de Capacitación (200 alumnos); equipamiento deportivo, natatorio cubierto y equipamiento deportivo para distintas disciplinas, equipamiento Urbano y un parque común y público, integrado al barrio y estacionamientos.
La obra implicaría, entre otras cosas, la mudanza de la Técnica 36, “que está funcionando en un galpón” y la Esnaola “que también funciona en Chacarita, en un caserón antiguo y pequeño en donde no hay espacio para realizar los talleres ni hay biblioteca”, detalló el docente que sigue el tema.
“Pusieron el cartel amarillo del Gobierno y se fueron. Si bien estuvo en el presupuesto del año pasado y de este, nada se hizo. Para concluir las obras, falta como mínimo $1,5 millones”, expresó Berguier, quien según una respuesta que la Legislatura hiciera a un pedido de informe presentado por el retraso en el polo Saavedra, “terminar la construcción demoraría seis meses”.
Lo que quedaría por hacer es la terminación de obra, aulas y detalles de “un lugar que puede ser un ejemplo de escuela pública, porque el espacio está”, concluyó el miembro de UTE.
Mataderos
“El polo Mataderos está en 0”, define a LPO Esteban Sueiro, otro docente que impulsa el reclamo para que se concreten las obras que, hasta el momento, son una promesa y un proyecto puesto a la distancia por la permanencia de un corralón de materiales en las cuatro hectáreas donde se debería erigir la comunidad educativa.
Con menos suerte que en Saavedra, las obras jamás empezaron porque “hay gente de mucho poder, que usurpa el terreno con sus materiales”, dispara Sueiro. El polo se ubicaría en las tierras del ex Mercado de Hacienda, en Directorio y Murguiondo.
“Las tierras están disponibles desde hace ocho años. Incluso hay una ley que establece que allí debe construirse el polo, pero es claro que la inacción del Ejecutivo de la Ciudad es también un guiño a los colegios privados que en Mataderos son 10, contra una única escuela de educación media estatal”, enfatiza Sueiro.
El reclamo vecinal parte de la base de instalar allí, “de mínima, un nivel medio y otro especial, que no hay en la zona. También podrían construirse un primario y otra inicial”.
Lo cierto es que el espacio a pensarse en Mataderos –que podría construirse en un año- no parece encontrarse en los planes del PRO, ya que tal como explica el docente, “las autoridades no proyectaron seriamente ni presupuestaron la obra”, aunque calculan valores similares a los de Saavedra.
Barracas
El único polo educativo terminado durante la gestión de Macri es el de Barracas. El marco lo dio un convenio de 2003, bajo la etapa de Daniel Filmus al frente de Educación.
En el espacio de Iriarte y Montesquieu, cohabitan cinco escuelas: una primaria, el Centro de Formación Profesional (CFP) Nº 9, el jardín de infantes Nº12, la escuela media Nº 6 –inaugurada por el antecesor de Esteban Bullrich, Mariano Narodowski-, y por último, el CENS 75, para adultos.
“Con esas cinco escuelas, el polo está completo”, precisó en declaraciones a LPO Jorge Yagüe, coordinador del polo Barracas, que explica que “cuando Narodowski inauguró la escuela media en marzo de 2009, empezó con los tres primeros años, y ya se agregaron dos segundos y continuaremos hasta alcanzar los tres quintos”.
Unas 3200 personas estudian anualmente en el polo Barracas: 900 en primario, 600 del jardín, 300 en la media, 600 por cuatrimestre en el CFP y unos 200 alumnos más en el CENS.
Resta construir en el perímetro –que ocupa hectárea y media- un polideportivo techado para desarrollar con plenitud la especialización deportiva de la Media 6; y la Casa del Bicentenario, en el mismo polo educativo y gracias a un acuerdo entre Ciudad y Nación.
En cuanto al monto agotado para dar con el único polo concluido, las fuentes son un tanto escépticas y estiman que “es muy difícil calcular: puso dinero la Corporación del Sur, algunos gremios y también tuvimos ayudas de la Facultad de Arquitectura de la UBA y la labor del padre Pepe ha sido fundamental para llevar esto adelante”.
La Boca
El Polo Educativo “La Boca” es un predio “alargado, dividido en dos”, precisan en la zona. Está ubicado en Palos Blanes y Villafañe, ocupando unas tres manzanas en los terrenos de Casa Amarilla.
Viviana Blum, encargada de relevar los datos de las escuelas en el distrito 4, se esmera explicar la división dentro del polo, ya que “una mitad está dedicada a la escuela media, y dichas obras –en una manzana y media- están completamente paradas”, detalló a LPO.
En la parte que funciona, “faltan las rejas, el mobiliario es prestado y hubo muchos inconvenientes”, pero ya está lista la escuela especial, funciona la escuela infantil Nº7 del distrito 4to, para niños de 45 días a 5 años y resta la construcción de un patio.
“Las salas están equipadas de forma básica, y muchas cosas las trajeron las propias maestras, como adornos, espejos y juguetes”, revela la miembro de UTE.
La escuela especial se encuentra operativa desde la época de Telerman; la infantil funciona desde hace poco y se construyó muy despacio: “En diciembre habían prometido que se podrían anotar los chicos desde la tercera semana de febrero, pero eso recién ocurrió en mayo”, apunta la gente del barrio.
Desde hace casi dos meses, la infantil cuenta con dos turnos –uno por la mañana y otro que comienza desde el mediodía y hasta la tarde-. En la zona todavía no tienen novedades a cerca de una escuela media, la parte olvidada y más grande del polo, con construcciones por sobre un primer piso.
A la infantil asisten unos 300 alumnos –hay 12 salas, 25 chicos por cada una- mientras que la especial, con una única sección, posee siete grados con 25 chicos en cada caso –unos 175 alumnos en total.
Lugano
Si bien todavía no está funcionando, la docente Verónica Pisetta –que trabaja en varios colegios de Lugano y conoce bien la realidad del barrio- reconoce en diálogo con LPO que el Polo Educativo de Lugano está “muy avanzado”.
Entre las calles Pola, Barrios Pasos y Chilavert, en la Villa 20, una tres hectáreas se erigen en Lugano para palear la necesidad educacional que afecta la zona.
La construcción se inició durante la gestión de Aníbal Ibarra, “y después, la obra avanzó hasta que se paró durante dos años y se retomó en 2009”. Allí funcionarán establecimientos de nivel inicial, primaria y media.
“Está terminado la parte de inicial y primaria, que tienen la estructura casi terminada. Falta la instalación eléctrica, del gas, todo el equipamiento y los patios exteriores”, explicó Pisetta.
En la lista de espera del distrito educativo, hay 700 alumnos esperando para poder acceder al nivel primario, otros 700 para el inicial y en educación media, hay sólo 5 escuelas.
“El Polo educativo no satisface las necesidades de la zona”, disparó la docente y remarcó: “Hay grados en primario en donde estudian 43 chicos…acá no se construyen escuelas desde 2000”.






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