El ex magistrado venezolano Eladio Aponte Aponte, actualmente refugiado en EE.UU. como testigo protegido de la DEA, ha encendido el ventilador con sus declaraciones sobre la manipulación de la Justicia por parte del gobierno de Hugo Chávez.
Aponte era una “figura estrella” de la justicia venezolana hasta hace una semana. Ocupaba la presidencia de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y también era Fiscal Militar. Pero la Asamblea Nacional –el congreso unicameral– revocó su cargo por haber firmado un carnet judicial a nombre de Walid Makled, actualmente preso por narcotráfico en Caracas.
Aponte aseguró que temió por su vida y por eso viajó a Costa Rica y después a Miami, esta vez, condición de testigo. Ahora, mientras hace sus confesiones a la DEA, concedió una entrevista a la televisora “SoiTV” que fue transmitida por la cadena venezolana Globovisión ayer. Ante las cámaras contó cómo el gobierno de Chávez supuestamente manipula la justicia y castiga a los jueces que no cumplen con sus órdenes. De verdugo a víctima, de perseguidor a perseguido, el ex magistrado dice que no le importa que lo tilden de “traidor” por denunciar la corrupción que impera en el sistema judicial, y al que describe sin autonomía. En Venezuela “ no hay separación de los poderes. Todos son controlados por el Jefe de Estado . No nos caigamos en dudas, aquí no se da puntada si no lo aprueba el Presidente de la República”.
Aponte no vaciló en tirar del mantel antes de caer en las garras de la justicia y pagar sus propias culpas por haber firmado sentencias injustas, que él mismo reconoce, cumpliendo las órdenes de Chávez. “He recibido llamadas desde el presidente de la República para abajo para manipular la Justicia”, dijo y dio varios ejemplos de casos resonantes. Recordó que tuvo que mediar en el caso del “comandante Magino – quien habría sido edecán de la madre de Chávez– detenido en Carora con un cargamento de cocaína, quien fue resguardado en un fuerte del Ejército”.
“A mí me pedían los favores y yo los ejecutaba. Y ¡ay! del juez que se negara porque era removido del cargo”, dijo Aponte.
“Yo leía las declaraciones de este señor y decía, Dios mío, de verdad, ¿sabrá nuestro pueblo esto?”, se preguntó ayer Henrique Capriles, candidato que enfrentará a Chávez en las elecciones del 7 de octubre próximo mientras aseguraba que en el país “no hay Justicia”. El canciller Nicolás Maduro también habló: aseguró que “es un hombre absolutamente desprestigiado” y “prófugo de la justicia”, por lo que “es fácil entender que (...) le haya vendido su alma a la DEA” y criticó a los medios por darle importancia.


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