El semanario podría generar otra ola de repudios en el mundo islámico, como ya adelantaron autoridades de Irán.En septiembre había lanzado una viñeta que originó protestas y actos violentos contra sedes francesas en el exterior.
La publicación de un suplemento especial con una versión libre de la vida de Mahoma amenaza con generar una nueva oleada de indignación que, como en ocasiones anteriores, puede desatar insospechados actos de violencia contra blancos occidentales. La revista satírica francesa Charlie Hebdo, que en su edición de hoy entregará un cómic con una versión humorística sobre el profeta del Islam, lanzó el viernes la campaña publicitaria de este número y su director, el dibujante Stephane Charbonnier, anticipó que "en defensa de la libertad de expresión" la publicación está dispuesta a enfrentar "cualquier acción que pueda sobrevenir".
En septiembre pasado la revista había divulgado unas polémicas viñetas sobre Mahoma, lo que hace suponer que la entrega de hoy podrían despertar los mismos repudios. Como un anticipo de lo que pueda ocurrir, el gobierno de Irán rechazó ayer "la publicación de imágenes que denigren al profeta". Teherán "condena cualquier ofensa religiosa, en especial del profeta islámico y exige medidas jurídicas contra los caricaturistas" de la revista francesa, dijo el vocero oficial de la cancillería, Ramin Mehmanparast, durante una rueda de prensa en la que advirtió que el gobierno iraní hace responsables de lo que pueda suceder a los editores de Charlie Hebdo.
En septiembre pasado la revista publicó una serie de caricaturas que originó protestas en todo el mundo musulmán. Entonces, las oficinas de algunas reparticiones francesas en el exterior fueron cerradas durante varias semanas por razones de seguridad. Si bien otras revistas humorísticas europeas salieron en defensa de la publicación de Paris, varios gobiernos –incluso el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton– rechazaron la práctica cada vez más extendida de ironizar y sobre todo denigrar las creencias religiosas del mundo árabe.
Charbonnier dijo ayer a los medios franceses que "si la gente quiere estar conmocionada, lo estará". Sin embargo, aseguró que "no hay nada chocante en las viñetas". El año pasado los ánimos también se exacerbaron al extremo por la difusión de un video estadounidense blasfemo contra el profeta. "La inocencia de los musulmanes", una grabación que no llegó a conocerse íntegramente, provocó reacciones en las que murieron varias personas y se cerró con un ataque al consulado de Estados Unidos en la ciudad libia de Benghazi, donde fue asesinado el embajador Christofer Stevens. En 2006, más de 150 personas perdieron la vida en las protestas contra la difusión de caricaturas de Mahoma en un diario de Dinamarca. «


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